El consumo de productos básicos cayó 1,5% en agosto: almaceneros advierten por el impacto de los gastos fijos

El consumo de productos de primera necesidad registró una caída del 1,5% durante agosto, en un contexto en el que supermercados, mayoristas, autoservicios y comercios tradicionales continúan observando una retracción en las ventas.

Así lo analizó Fernando Savore, presidente de la Federación de Almaceneros de la provincia de Buenos Aires y de la Confederación General Almacenera, en declaraciones a Radiofmtotal.

Savore vinculó la baja del consumo con la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores y señaló que una parte importante de los ingresos familiares se destina actualmente a cubrir gastos básicos como electricidad, gas, agua, internet, transporte y combustible.

Según explicó, de acuerdo con conversaciones que mantiene con trabajadores del sector comercial, aproximadamente la mitad del salario puede quedar comprometida en este tipo de obligaciones, dejando un margen cada vez menor para la compra de alimentos y otros productos.

“Todo aumenta menos los sueldos”, planteó Savore, al considerar que una recuperación de los ingresos y una reducción de la presión impositiva podrían contribuir a mejorar el circuito comercial.

Los almacenes buscan adaptarse a un consumidor más cuidadoso

El dirigente también describió los cambios que están observando en los hábitos de compra. En este escenario, los comerciantes deben analizar qué productos dejaron de comprar sus clientes, cuáles continúan eligiendo y qué alternativas buscan para reducir sus gastos.

“Tenemos que interpretar al cliente”, sostuvo.

En ese sentido, destacó la importancia de mantener un stock adecuado. Según explicó, actualmente el comerciante debe priorizar tener disponible la mercadería que busca el consumidor, porque si un cliente no encuentra determinado producto puede trasladar su compra a otro negocio.

También señaló que muchos pequeños comercios perdieron la posibilidad de generar ahorro. El comerciante vende, repone mercadería, paga impuestos y afronta sus gastos, pero cada vez encuentra mayores dificultades para separar una parte de sus ingresos como ganancia o reserva.

Las marcas también sienten el cambio

Otro de los fenómenos destacados por Savore es el desplazamiento de algunas primeras marcas hacia productos más económicos.

Como ejemplo, mencionó el caso de un conocido pan lactal de 600 gramos que, según su experiencia comercial, había llegado a venderse a unos $6.000 y posteriormente comenzó a ofrecerse mediante promociones cercanas a los $4.000.

Para el dirigente, este tipo de movimientos demuestra que las empresas están teniendo que adaptar sus precios frente a un consumidor que compara cada vez más y que está dispuesto a cambiar de marca.

Crece la búsqueda de alternativas y cambia el consumo

Durante la entrevista también se analizó un dato llamativo del relevamiento mencionado en el programa: mientras los alimentos perecederos estuvieron entre los rubros más afectados, la venta de bebidas alcohólicas mostró un incremento.

Sabore explicó que dentro de las bebidas también existen comportamientos diferentes según los segmentos de precios. Señaló que algunos consumidores estarían dejando de comprar vinos de menor precio y optando por productos de valores superiores, posiblemente como una forma de mantener determinados consumos recreativos dentro del hogar frente al menor gasto en salidas.

El comercio electrónico modifica las reglas

Otro de los puntos centrales de la entrevista fue el crecimiento de las ventas mediante plataformas digitales.

Savore sostuvo que los pequeños comercios también pueden aprovechar herramientas como Facebook, Instagram y WhatsApp para ofrecer sus productos y mantener el contacto con sus clientes.

Contó que durante la pandemia comenzó a recopilar los números telefónicos de sus clientes y actualmente posee más de 2.000 contactos, a los que comunica ofertas principalmente mediante estados de WhatsApp.

Según explicó, esta estrategia le permite medir rápidamente qué promociones generan interés y cuáles llevan a los clientes a acercarse al comercio.

El dirigente también señaló que el cambio no se limita a la ropa o los productos importados. Incluso alimentos y bebidas pueden llegar a los consumidores durante horarios en los que los comercios tradicionales permanecen cerrados, mediante plataformas de entrega.

Para Savore, esta transformación constituye un nuevo escenario comercial que los pequeños negocios deberán aprender a utilizar.

“Es lo nuevo”, resumió, al remarcar que los comerciantes no pueden ignorar los cambios en las formas de comprar y vender.
 

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