La industria del calzado atraviesa un escenario de fuerte contracción, marcado por la caída del consumo, el aumento de las importaciones, el contrabando y las dificultades que enfrentan las pequeñas y medianas empresas para sostener sus niveles de producción.
Así lo señaló Laura Barrabás, gerente general de la Cámara de la Industria del Calzado de Argentina, durante una entrevista en RadiofmtotalLa representante empresarial estimó que la producción del sector registra una caída de al menos 30%, aunque consideró que se trata de una cifra conservadora.
Barrabás explicó que el sector se encuentra entre los que presentan mayores descensos tanto en producción como en consumo. A esto se suma una reducción de los precios de la producción nacional, producto de la menor demanda.
“La más grave es la que no tiene forma de modificarse si no cambia: el tema del consumo”, sostuvo.
Menos consumo y fábricas trabajando al mínimo
La representante de la Cámara señaló que numerosas empresas fabricantes están trabajando con una fracción de su capacidad para evitar despidos, mientras acumulan importantes niveles de stock.
Como consecuencia, algunas marcas y fábricas comenzaron a realizar ventas directas al público con fuertes descuentos para desprenderse de mercadería. Barrabás mencionó como ejemplo la comercialización de botas a valores muy inferiores a los habituales, una situación que, según explicó, también alcanza a marcas reconocidas.
La problemática se vuelve particularmente compleja en el calzado porque se trata de una actividad vinculada a la moda y que requiere manejar numerosos modelos, materiales y una amplia curva de talles. El stock que no se vende puede perder valor rápidamente cuando cambia la temporada o el diseño.
Importaciones, contrabando y plataformas
Desde la Cámara también señalaron como factores de presión el incremento de las importaciones y el contrabando, además de la competencia proveniente de plataformas de comercio electrónico internacionales.
Barrabás diferenció entre la competencia formal y aquellos actores que, según indicó, operan fuera de los mismos controles y cargas que enfrenta el productor nacional registrado.
En ese sentido, sostuvo que la caída del consumo profundiza el problema: cuando existe mayor demanda, explicó, el mercado puede absorber una competencia más amplia, pero con el consumo retraído la disputa por las ventas se vuelve mucho más fuerte.
Reclaman medidas para reactivar el consumo
La Cámara mantiene reuniones con funcionarios del Ministerio de Economía, ARCA, Aduana y otras áreas gubernamentales. Según Barrabás, el sector presentó proyectos y participa además en iniciativas vinculadas con una futura legislación para las pequeñas y medianas empresas.
Para el corto plazo, la entidad considera necesarias medidas que incentiven el consumo, entre ellas financiamiento en cuotas sin interés, además de controles que permitan garantizar condiciones de competencia para la producción nacional.
También mencionó el pedido de un programa especial para las pymes que permita atender las deudas fiscales acumuladas y otorgue alivio ante las dificultades que atraviesan las empresas.
EFICA y la búsqueda de nuevos mercados
Barrabás destacó además la realización de EFICA, la exposición de la industria del calzado, cuya edición de junio se desarrolló en un contexto económico complejo.
La Cámara busca recuperar también las misiones comerciales y llevar estas propuestas a distintas provincias. La representante destacó la importancia del contacto directo entre fabricantes y compradores, especialmente para productos como botas y calzado de cuero, donde los materiales, la horma y la calidad tienen un peso importante en la decisión de compra.
Un cierre de año complicado
De cara a los últimos meses de 2026, la perspectiva expresada por la representante empresarial es de cautela.
La Cámara espera que el período de fiestas de fin de año pueda convertirse en una oportunidad para recuperar parte del consumo y favorecer la compra de productos nacionales.
Barrabás remarcó además que buena parte de los fabricantes de calzado son pequeñas empresas que comenzaron como emprendimientos y que, con inversiones relativamente acotadas, pueden generar puestos de trabajo vinculados a oficios especializados.
“La situación es difícil”, resumió la dirigente, mientras la industria busca alternativas para sostener la producción y evitar que la caída del consumo siga impactando sobre las fábricas y el empleo.