Canasta de crianza: cuánto cuesta criar a un hijo y el debate sobre la corresponsabilidad familiar


 

El costo de criar a un hijo continúa representando un importante desafío para las familias argentinas. La canasta de crianza contempla no solamente los gastos de alimentación, vestimenta y otros bienes necesarios para los niños, sino también el valor económico del tiempo destinado a las tareas de cuidado.

Durante una entrevista exclusiva con Radiofmtotal, la economista Lucía Cirmi explicó el alcance del índice de crianza que publica el INDEC y señaló que, según la edad de los niños, el costo mensual ronda los $700.000, aunque el valor varía de acuerdo con cada franja etaria.

Cirmi destacó que el indicador incorpora las horas de cuidado, además de los gastos directos que demanda la crianza. Para calcular ese componente se toma como referencia el costo de contratar a una trabajadora de casas particulares.

“Lo que hace principalmente este informe es, además de mostrar los gastos que están en la canasta básica, contar las horas que cuesta cuidar a un chico”, explicó la economista.

Según sostuvo, el índice también es utilizado como referencia en procesos judiciales vinculados con cuotas alimentarias. En ese sentido, remarcó que la obligación económica puede mantenerse incluso cuando existe un régimen de cuidado o tenencia compartida, dependiendo de las condiciones económicas de cada hogar.

La distribución de los cuidados

Uno de los principales ejes planteados durante la entrevista fue la distribución de las tareas de cuidado dentro de las familias.

Cirmi señaló que los hogares monoparentales están mayoritariamente encabezados por mujeres y sostuvo que esta situación tiene consecuencias económicas, porque quien concentra las tareas de cuidado dispone de menos tiempo para incorporarse o permanecer en el mercado laboral.

La economista también cuestionó que las responsabilidades vinculadas con la crianza recaigan de manera desigual después de una separación y planteó la necesidad de generar mecanismos que involucren a ambos progenitores tanto en el cuidado cotidiano como en el sostenimiento económico de los hijos.

En ese marco, mencionó el lanzamiento de un “Acuerdo Nacional por los Cuidados”, una iniciativa que, según explicó, ya cuenta con la adhesión de más de 700 organizaciones y busca promover políticas vinculadas con las licencias laborales, la infraestructura de cuidados y la corresponsabilidad familiar.

Licencias por paternidad y desigualdad laboral

Otro de los puntos abordados fue la duración de las licencias por nacimiento. Cirmi sostuvo que el período de licencia para los padres varones resulta reducido en comparación con el tiempo que 
habitualmente se destina al cuidado inicial de un recién nacido.
Según su planteo, ampliar y equiparar las licencias permitiría distribuir de otra manera las responsabilidades familiares y, al mismo tiempo, reducir uno de los factores que pueden generar diferencias entre hombres y mujeres en el ámbito laboral.

La economista también hizo referencia a la brecha salarial y afirmó que, de acuerdo con los datos que maneja, actualmente los ingresos de los varones superan a los de las mujeres en alrededor de un 29%.

La falta de jardines para los más pequeños

Cirmi puso además el foco en la infraestructura destinada a la primera infancia. Señaló que una proporción importante de los niños menores de tres años no concurre a jardines y consideró que ampliar la oferta de espacios gratuitos de cuidado y educación permitiría acompañar a las familias y generar igualdad de oportunidades desde los primeros años de vida.

“Queremos que haya jardines para todos y todas desde el primer año”, sostuvo durante la entrevista, al considerar que estos espacios cumplen una función educativa y también permiten distribuir las tareas de cuidado.

Cuota alimentaria y corresponsabilidad

La entrevista también abordó qué sucede con la cuota alimentaria cuando existe una separación y los hijos permanecen parte del tiempo con cada progenitor.

Cirmi explicó que el hecho de compartir el tiempo de convivencia no elimina necesariamente la obligación alimentaria. Según indicó, deben contemplarse las diferencias económicas entre ambos hogares para garantizar condiciones adecuadas para los hijos.

La economista sostuvo además que la obligación de aportar corresponde a ambos progenitores y que el debate sobre los cuidados debe contemplar tanto las situaciones protagonizadas por hombres como aquellas en las que son las mujeres quienes se desvinculan económicamente.

Respecto de la duración de la cuota alimentaria, recordó que como regla general se extiende hasta los 18 años y puede continuar posteriormente en determinadas circunstancias, como cuando los hijos continúan sus estudios.

Un debate que llega al Congreso

Finalmente, Cirmi señaló que la intención de reunir adhesiones al Acuerdo Nacional por los Cuidados apunta a fortalecer el debate público y llevar estas propuestas al Congreso.

El planteo incluye una mayor participación de los padres en las tareas de cuidado, una distribución más equilibrada de las responsabilidades familiares, mejores condiciones de acceso a jardines y políticas que permitan compatibilizar la crianza con el trabajo.

El debate se desarrolla además en un contexto de cambios demográficos, con una disminución de los nacimientos y un crecimiento de la población adulta mayor, lo que coloca a las políticas de cuidado como uno de los temas centrales para la organización futura de las familias y de la sociedad.

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