En una entrevista en los estudios de Radiofmtotal el profesor, músico e investigador César González compartió parte de su trabajo dedicado a rescatar la memoria histórica de Curuzú Cuatiá, una tarea que viene desarrollando desde hace años a través de sus libros Postales de mi Pueblo.
González destacó que su interés por la historia nació de una pasión por las fotografías antiguas. Con el tiempo comprendió que detrás de cada imagen existían relatos, personajes, edificios y acontecimientos que merecían ser preservados. Durante la pandemia decidió ordenar el vasto archivo de fotografías y apuntes históricos que había reunido durante décadas, dando origen al primer volumen de Postales de mi Pueblo, seguido posteriormente por una segunda edición y un tercer libro que se encuentra en preparación.
Durante la entrevista se reflexionó sobre la importancia de conservar el patrimonio histórico local. César lamentó que muchos sitios fundamentales para la historia curuzucuateña no cuenten con señalizaciones o monumentos que permitan reconocerlos. Entre ellos mencionó la ubicación de la primera Municipalidad, la antigua capilla que antecedió a la actual parroquia y diversos lugares vinculados al paso del general Manuel Belgrano por la ciudad.
El investigador sostuvo que muchas ciudades argentinas han sabido valorar y exhibir su historia a través de placas, monumentos y espacios públicos que recuerdan acontecimientos relevantes, una práctica que considera necesaria también para Curuzú Cuatiá.
El origen del nombre Curuzú Cuatiá
Uno de los momentos más interesantes de la conversación fue la explicación sobre el significado del nombre de la ciudad.
Según detalló González, existe una interpretación simplificada que traduce Curuzú Cuatiá como "cruz de papel", ya que en guaraní "curuzú" significa cruz y "cuatiá" puede traducirse como papel o escrito. Sin embargo, explicó que esta interpretación no contempla el contexto histórico y lingüístico necesario para comprender el verdadero origen del nombre.
El investigador señaló que la palabra "Curuzú" surgió durante la época jesuítica, cuando los misioneros debieron adaptar al idioma guaraní términos propios del cristianismo. Como los pueblos guaraníes no conocían el símbolo de la cruz cristiana, los jesuitas transformaron la palabra castellana "cruz" en "curuzú", respetando las características fonéticas del idioma guaraní.
Respecto a "Cuatiá", explicó que además de significar papel, también puede referirse a grabado o inscripción.
González recordó que antes de la fundación del pueblo ya existía el arroyo Curuzú Cuatiá, por lo que la pregunta correcta no es por qué la ciudad lleva ese nombre, sino por qué se llama así el arroyo.
La respuesta, según las investigaciones históricas, estaría vinculada a las cruces grabadas que los jesuitas utilizaban para marcar y delimitar sus territorios. Esas cruces talladas o grabadas habrían dado origen a la denominación "Curuzú Cuatiá", que puede interpretarse como "cruz grabada" o "cruces grabadas", una explicación que considera mucho más coherente con la historia de la región.
El escudo y sus modificaciones
La entrevista también abordó la historia del escudo municipal. González explicó que para comprender correctamente su diseño es necesario conocer las reglas de la heráldica, disciplina que estudia los escudos y símbolos.
Indicó que algunos elementos representados actualmente no coinciden plenamente con la descripción original, particularmente en lo relacionado con las especies vegetales que rodean el escudo. Según explicó, estas modificaciones se produjeron a lo largo del tiempo debido a interpretaciones erróneas realizadas al reproducir el diseño original.
La charla dejó en evidencia la riqueza histórica de Curuzú Cuatiá y la necesidad de continuar investigando, difundiendo y preservando el patrimonio cultural de una ciudad cuya identidad se encuentra profundamente ligada a su pasado. Como sostuvo González, conocer la historia local es también una forma de fortalecer el sentido de pertenencia y transmitir ese legado a las nuevas generaciones.