La salud urológica continúa siendo un tema que genera dudas y, en muchos casos, resistencia entre los hombres al momento de acudir a una consulta médica. Sin embargo, especialistas destacan que en las últimas décadas se ha producido un cambio positivo: cada vez más pacientes realizan controles preventivos y pierden el temor a los exámenes y estudios necesarios para detectar enfermedades a tiempo.
En una entrevistas en los estudios de Radiofmtotal el médico urólogo Martín Noguera destacó que históricamente existieron muchos tabúes relacionados con la especialidad, aunque señaló que actualmente la situación ha mejorado considerablemente. "Hay menos miedo a la consulta, menos temor al examen físico y a los estudios complementarios, por lo que hemos avanzado mucho en la concientización", explicó.
Próstata: principal motivo de consulta
Las enfermedades de la próstata constituyen una de las principales causas de consulta en urología. En este sentido, el especialista aclaró que existen dos grandes grupos de patologías:
Las enfermedades benignas de la próstata, relacionadas generalmente con dificultades urinarias.
El cáncer de próstata, una enfermedad diferente que puede desarrollarse independientemente de los trastornos benignos.
Entre los síntomas más frecuentes asociados al crecimiento benigno de la próstata se encuentran la disminución de la fuerza del chorro urinario, la necesidad de orinar con mayor frecuencia y la sensación de vaciamiento incompleto de la vejiga.
"La mayoría de los síntomas urinarios están vinculados a enfermedades benignas. El problema es que el cáncer de próstata generalmente no presenta síntomas en sus etapas iniciales", advirtió el profesional.
La importancia del control preventivo
Uno de los principales mensajes de la entrevista fue la necesidad de realizar controles periódicos aun cuando no existan molestias.
Según las recomendaciones actuales, los hombres sin antecedentes familiares deberían comenzar los controles urológicos entre los 45 y 50 años. En cambio, quienes tengan padre o hermanos que hayan padecido cáncer de próstata deben iniciar los chequeos antes, debido al importante componente hereditario de la enfermedad.
"Una persona con un familiar directo que tuvo cáncer de próstata tiene hasta tres veces más riesgo. Si son dos familiares directos, el riesgo puede multiplicarse hasta siete veces", señaló.
Diagnóstico temprano y altas posibilidades de curación
El cáncer de próstata es el segundo cáncer más frecuente en los hombres argentinos y una de las principales causas de muerte por enfermedades oncológicas. Sin embargo, cuando se detecta en forma temprana, las posibilidades de tratamiento exitoso son muy elevadas.
"Un cáncer de próstata diagnosticado a tiempo tiene una supervivencia cercana al 95% a cinco años y alrededor del 90% a diez años", explicó el urólogo.
Actualmente, gracias a los análisis de sangre específicos, estudios por imágenes y exámenes físicos de baja complejidad, es posible alcanzar diagnósticos precisos con procedimientos cada vez menos invasivos.
Consecuencias de no tratar el agrandamiento prostático
El crecimiento benigno de la próstata también requiere atención médica. Si no se trata adecuadamente, puede provocar complicaciones importantes como infecciones urinarias recurrentes, formación de cálculos y hasta insuficiencia renal.
"La próstata sigue creciendo durante toda la vida del hombre. Dependiendo de cada organismo y de factores genéticos, ese crecimiento puede terminar generando una obstrucción importante", explicó.
Disfunción eréctil: una consulta cada vez más frecuente
Otro de los temas abordados fue la disfunción eréctil, una problemática que registra un aumento de consultas, especialmente entre hombres jóvenes.
El especialista explicó que las causas pueden dividirse en dos grandes.