Estrellas Amarillas cumple 10 años en Corrientes: prevención, acompañamiento y un mensaje para evitar nuevas tragedias


La Fundación Estrellas Amarillas de Corrientes cumplió diez años de trabajo dedicado a la prevención de los siniestros viales y al acompañamiento de familias que perdieron a seres queridos en hechos de tránsito. Su fundadora, la doctora Graciela Soto Ortiz, destacó la importancia de transformar el dolor en una herramienta de concientización y reclamó mayor compromiso de todos los actores que intervienen en la seguridad vial.

La fundación fue creada el 16 de agosto de 2016 y, desde entonces, extendió su trabajo a distintos puntos de la provincia. Entre sus principales acciones se encuentran la colocación de estrellas amarillas en los lugares donde ocurrieron siniestros fatales, el acompañamiento a familiares y las charlas de prevención en escuelas, empresas, barrios e instituciones.

En una entrevista excluisva a Radiofmtotal, Soto Ortiz aclaró que la organización que encabeza es una fundación provincial que forma parte de la campaña nacional Estrellas Amarillas. También explicó que recientemente se realizó una actividad en Curuzú Cuatiá, aunque ella no pudo estar presente personalmente.

“No queremos sumar más estrellas al cielo”

El principal objetivo de la campaña es que las estrellas amarillas no sean solamente un símbolo de recuerdo, sino también una advertencia para quienes circulan por las rutas y calles.

“Lamentablemente, el objetivo es que no sumemos más estrellas al cielo”, expresó Soto Ortiz, al remarcar que muchos siniestros están vinculados con conductas humanas como la imprudencia o la impericia.

La referente también puso énfasis en diferenciar los conceptos de accidente y siniestro vial, ya que considera que hablar de siniestros permite reconocer que existen factores humanos y condiciones que pueden prevenirse.

Una historia personal detrás de la fundación

El trabajo de Soto Ortiz tiene además una fuerte raíz personal. La fundadora de Estrellas Amarillas perdió a integrantes de su familia en un siniestro vial y decidió convertir ese dolor en acompañamiento para otras personas que atravesaron una situación similar.

“Cuando estamos de este lado conocemos cuál es la pérdida y cuál es el dolor irreparable”, explicó.

A partir de esa experiencia comenzó a acercarse a otras familias para ofrecerles acompañamiento. Con el paso de los años, esa iniciativa se transformó en una red de familias que comparten una misma experiencia y buscan evitar que otras personas atraviesen ese sufrimiento.

Acompañamiento legal y psicológico

Uno de los pilares de la Fundación Estrellas Amarillas es el acompañamiento posterior al siniestro. Las familias reciben orientación gratuita para afrontar las distintas situaciones que aparecen después de una tragedia vial.

Soto Ortiz explicó que brinda asesoramiento legal para ayudar a las familias a comprender los procedimientos y los pasos que deben seguir, aunque aclaró que no asume la representación de las causas penales o civiles.

También destacó la importancia del acompañamiento psicológico, teniendo en cuenta que la pérdida de un familiar es un proceso que puede extenderse durante toda la vida.

En ese sentido, recordó que existe la línea 149, opción 2, de asistencia a víctimas de siniestros viales de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, disponible durante las 24 horas, los 365 días del año.

Prevención en escuelas y comunidades

La tarea de Estrellas Amarillas no se limita a las familias de las víctimas. La prevención constituye otro de los ejes centrales de la fundación.

Soto Ortiz participa de charlas en escuelas, empresas, barrios, parroquias y diferentes instituciones cuando es convocada. El objetivo es generar conciencia, especialmente entre los jóvenes, sobre la responsabilidad que implica circular por la vía pública.

En los próximos meses, la fundación continuará con actividades en distintos puntos de Corrientes. Entre ellas, está prevista una charla para el 5 de octubre, en el marco del Día del Camino, en la Escuela Soler de la capital provincial.

También se analiza avanzar con actividades en Monte Caseros, donde referentes locales manifestaron preocupación por la cantidad de siniestros registrados en la zona.

Rutas, infraestructura y responsabilidad

La seguridad vial, según Soto Ortiz, no depende exclusivamente de la conducta de los conductores. También intervienen factores como el estado de las rutas, la infraestructura y las condiciones climáticas.

En particular, manifestó preocupación por los corredores de alto tránsito de la provincia y mencionó la Ruta Nacional 14 como uno de los sectores donde resulta fundamental reforzar las políticas de prevención y seguridad.

No obstante, remarcó que quien conduce tiene una responsabilidad fundamental al momento de salir a la vía pública.

Diez años transformando el dolor en prevención

A una década de su creación, Estrellas Amarillas busca mantener vigente un mensaje que nació de una experiencia de dolor, pero que pretende convertirse en una herramienta para salvar vidas.

Cada estrella pintada representa a una persona que ya no está y a una familia marcada para siempre por una tragedia. Pero también pretende generar una pregunta en quienes pasan por ese lugar: ¿qué podemos hacer para que no haya otra?

“Queremos que las personas comprendan el mensaje que nosotros queremos darle desde el dolor a otras familias para que no se pongan en nuestro lugar”, sostuvo Graciela Soto Ortiz.

Diez años después, el desafío continúa siendo el mismo: que las estrellas amarillas sean cada vez más un símbolo de prevención y cada vez menos un recuerdo de nuevas víctimas.
 

Comentarios

Comentar artículo