EXCLUSIVO: Centros de diálisis advierten por una crisis financiera y reclaman a PAMI una actualización urgente

La Confederación de Asociaciones de Diálisis de la República Argentina (CADRA) alertó sobre la delicada situación que atraviesan los prestadores. Aseguran que los aranceles de PAMI llevan 18 meses prácticamente sin modificaciones, acumulan un atraso de entre 40% y 50% y denuncian un recorte adicional del 8%. Advierten que, si no hay una respuesta, algunos centros podrían quedar en riesgo.

La situación económica de los centros de diálisis que atienden a pacientes de PAMI atraviesa un momento de creciente preocupación. Desde la Confederación de Asociaciones de Diálisis de la República Argentina (CADRA) advirtieron que el fuerte atraso de los aranceles, combinado con el incremento de los costos operativos, está generando un escenario de “ahogamiento financiero” para numerosos establecimientos de todo el país.

En declaraciones exclusivas a Radiofmtotal Rolando Juan Barbieri, referente de la Confederación de Asociaciones de Diálisis CADRA, , explicó que el conflicto no está relacionado con la falta de pago de las prestaciones, sino con la ausencia de una actualización acorde a la evolución de los costos.

Según detalló, el arancel que PAMI destina al tratamiento de hemodiálisis prácticamente no tuvo modificaciones durante los últimos 18 meses. Como consecuencia, desde el sector estiman que existe actualmente un desfasaje de entre el 40% y el 50% respecto del costo real de la prestación.

“Estamos en un desfasaje entre un 40 y un 50 por ciento de la práctica que hoy realizamos”, sostuvo Barbieri al explicar el reclamo que vienen llevando adelante ante el organismo.

Una prestación con múltiples costos

El tratamiento de hemodiálisis no implica solamente la atención médica del paciente. Los centros deben afrontar una estructura de costos que incluye el traslado de quienes concurren a realizarse el tratamiento, prácticas de cirugía vascular, estudios de laboratorio y otros servicios tercerizados.

A esto se suman los aumentos registrados en combustibles, insumos y honorarios profesionales, que impactan directamente en las cuentas de los establecimientos.

La situación es todavía más compleja en el interior del país. Desde CADRA remarcaron que los centros ubicados en localidades pequeñas y alejadas de las capitales provinciales enfrentan costos superiores y cuentan con menos posibilidades de acceder a determinados servicios de alta complejidad.

Barbieri puso como ejemplo el caso de Santiago del Estero, donde algunos pacientes deben recorrer más de 200 kilómetros para llegar a un centro de diálisis, lo que representa aproximadamente 400 kilómetros entre ida y vuelta.

Denuncian además un recorte del 8%

Al atraso arancelario se sumó otra medida que, según los prestadores, agravó el escenario.

De acuerdo con lo señalado por el presidente de CADRA, hace aproximadamente tres meses PAMI eliminó un componente equivalente al 8% que estaba vinculado a objetivos de calidad de la prestación.

Para los centros de diálisis, esta reducción representa una nueva pérdida de ingresos en un contexto en el que los costos continúan aumentando.

Reclamos sin respuesta

La Confederación asegura que viene realizando gestiones ante PAMI desde comienzos de año. El pedido consiste fundamentalmente en revisar el valor de la prestación y encontrar un mecanismo que permita recuperar el atraso acumulado.

Barbieri sostuvo que el sector mantiene abierta la vía del diálogo y que los reclamos fueron realizados conjuntamente por las distintas redes de prestadores de hemodiálisis.

Sin embargo, afirmó que hasta el momento no recibieron una respuesta concreta.

CADRA representa a alrededor de 200 centros de diálisis del interior del país y trabaja bajo convenio con PAMI para garantizar la atención de sus afiliados.

El temor: que algunos centros no puedan continuar

Uno de los puntos más preocupantes planteados por la Confederación está relacionado con la posibilidad de que algunos establecimientos no puedan sostener su actividad debido al deterioro financiero.

Barbieri reconoció que esa es actualmente una de las principales preocupaciones del sector.

La advertencia no implica, aclaró, una intención de suspender los tratamientos. Por el contrario, señaló que los prestadores buscan evitar llegar a una situación extrema en la que la falta de recursos termine comprometiendo la continuidad de los servicios.

“Estos centros no van a poder subsistir si no hay una mejora”, planteó.

La problemática adquiere una dimensión particularmente sensible porque los pacientes con enfermedad renal crónica terminal necesitan tratamientos permanentes. Entre las alternativas terapéuticas se encuentran la hemodiálisis, la diálisis peritoneal y el trasplante renal.

Los pacientes, en el centro de la preocupación

Desde CADRA remarcaron que procuran mantener el reclamo en el ámbito institucional para no trasladar la incertidumbre a los pacientes, quienes ya deben afrontar una enfermedad crónica y un tratamiento que, en muchos casos, se extiende durante años.

Los pacientes que realizan hemodiálisis concurren habitualmente varias veces por semana y permanecen varias horas en los centros, generando un vínculo permanente con médicos y profesionales.

Por eso, el objetivo de los prestadores es encontrar una solución antes de que la crisis financiera termine repercutiendo sobre la atención.

Mientras los centros esperan una respuesta de PAMI, el reclamo apunta a recuperar el valor de una prestación que, según CADRA, quedó muy por detrás de los costos reales. La preocupación del sector es que el tiempo siga pasando sin una actualización y que el deterioro económico termine poniendo en riesgo la continuidad de centros que resultan indispensables para miles de pacientes en todo el país.

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