El especialista en seguridad y contraterrorismo analizó en declaraciones a Radiofmtotal la situación del narcotráfico, la trata de personas, el tráfico de armas y los desafíos que enfrenta la Argentina. También reclamó mayor capacitación para las fuerzas de seguridad, mejores condiciones laborales para los efectivos y medidas preventivas frente a la violencia en las instituciones educativas.
Daniel Adler, especialista en seguridad y contraterrorismo, quien planteó su preocupación por las vulnerabilidades en las fronteras, el avance de las organizaciones criminales y las dificultades para prevenir situaciones de violencia tanto en las calles como en los establecimientos educativos.
Durante la conversación, Adler sostuvo que el país enfrenta desafíos importantes para controlar sus extensas fronteras y los numerosos pasos ilegales que, según afirmó, facilitan el ingreso de mercadería de contrabando, drogas y armas, además de favorecer delitos vinculados con la trata y el tráfico de personas.
Narcotráfico, trata de personas y tráfico de armas
Al referirse a las principales amenazas criminales, el especialista ubicó al narcotráfico entre las actividades ilícitas de mayor peso económico y capacidad de expansión. Explicó que las organizaciones criminales pueden establecer alianzas con bandas locales para introducir estupefacientes y distribuirlos en distintos puntos del territorio nacional.
También advirtió sobre la gravedad de la trata de personas, especialmente cuando involucra a menores de edad, y el tráfico ilegal de armas, que puede alimentar otros delitos violentos.
En ese contexto, remarcó la necesidad de fortalecer los controles fronterizos, mejorar la vigilancia en rutas y accesos y desarrollar mecanismos de inteligencia criminal que permitan detectar anticipadamente las actividades de las organizaciones delictivas.
Adler propuso, además, fomentar la colaboración ciudadana mediante canales de denuncia seguros y anónimos. Según su planteo, los vecinos pueden aportar información relevante sobre situaciones sospechosas en sus barrios, siempre que existan mecanismos institucionales adecuados para recibirla y actuar en consecuencia.
La confianza en las instituciones, un punto crítico
Otro de los aspectos abordados durante la entrevista fue la falta de denuncias por parte de las víctimas de delitos. Adler sostuvo que la desconfianza en la Justicia y en las fuerzas policiales constituye un obstáculo para conocer la dimensión real de la criminalidad y mejorar la respuesta del Estado.
Para el especialista, recuperar la confianza pública requiere instituciones que actúen con eficacia, transparencia y responsabilidad, además de una mayor articulación entre la ciudadanía, la Policía y la Justicia.
En esa línea, insistió en que la prevención no debe limitarse a incrementar los controles, sino que también necesita políticas sostenidas que permitan identificar las causas de los delitos y fortalecer la capacidad de respuesta de los organismos competentes.
Capacitación policial y mejores condiciones laborales
Durante el diálogo con Radio FM Total, Adler cuestionó las condiciones laborales que, según describió, enfrentan numerosos integrantes de las fuerzas de seguridad. Mencionó jornadas laborales extensas, salarios insuficientes y gastos que los propios efectivos deben afrontar para cumplir sus funciones.
Consideró que estas dificultades repercuten en el desempeño del personal y en la capacidad del Estado para garantizar la protección de la población.
Asimismo, reclamó una mayor inversión en capacitación profesional, con formación en prevención del delito, procedimientos policiales, técnicas de intervención y planificación operativa.
El entrevistado sostuvo que la decisión política resulta determinante para avanzar en estas reformas y señaló que la seguridad debe ser considerada una responsabilidad central del Estado, independientemente de las diferencias partidarias.
La preocupación por la violencia en las escuelas
Uno de los tramos más sensibles de la entrevista estuvo relacionado con la seguridad en los establecimientos educativos y la posibilidad de que situaciones de violencia escalen hasta convertirse en hechos graves.
Adler aseguró que recibe denuncias sobre presuntas situaciones de estudiantes que concurrirían a instituciones educativas con armas blancas, armas de fuego u otros elementos potencialmente peligrosos. También señaló que, según su experiencia, muchas de estas situaciones no reciben una respuesta adecuada o suficientemente rápida.
Frente a este escenario, propuso fortalecer los mecanismos de prevención escolar, establecer canales de comunicación confidenciales para que los alumnos puedan informar situaciones preocupantes y mejorar la coordinación entre directivos, docentes, familias y autoridades de seguridad.
Además, planteó la posibilidad de implementar protocolos de revisión de mochilas y pertenencias ante situaciones de riesgo, aunque este tipo de medidas debe evaluarse dentro de un marco legal claro, con garantías para los estudiantes y participación de las autoridades educativas y las familias.
El especialista expresó su preocupación por la posibilidad de que la Argentina enfrente hechos de violencia extrema en escuelas si no se adoptan medidas preventivas. Se trata de una advertencia formulada por el entrevistado, no de una predicción que permita afirmar que una tragedia necesariamente ocurrirá.
Salud mental, adolescencia y prevención temprana
La conversación también incluyó una reflexión sobre la influencia de las redes sociales, la exposición a contenidos violentos y las dificultades emocionales que pueden atravesar niños y adolescentes.
Adler consideró que la problemática es compleja y responde a múltiples factores. En ese sentido, defendió la importancia de detectar tempranamente situaciones de riesgo y acompañar a los jóvenes que atraviesan dificultades, en lugar de recurrir exclusivamente a medidas disciplinarias o de exclusión.
La prevención, sostuvo, debe contemplar la participación de profesionales de la salud mental, equipos de orientación escolar, docentes y familias. La identificación de conductas preocupantes requiere evaluaciones profesionales y no debe basarse únicamente en gestos, expresiones corporales o impresiones subjetivas.
El objetivo, desde esta perspectiva, es intervenir a tiempo, brindar asistencia y evitar que los conflictos escalen hacia situaciones de violencia.
Una agenda que requiere respuestas coordinadas
En el cierre de los principales ejes de la entrevista, Adler insistió en la necesidad de pasar de las declaraciones a las acciones concretas. Su planteo abarcó desde el control de las fronteras y la lucha contra las organizaciones criminales hasta la capacitación policial, la recuperación de la confianza ciudadana y la prevención de la violencia escolar.
El especialista sostuvo que la seguridad no puede depender de una sola institución y que requiere coordinación entre los gobiernos, las fuerzas policiales, la Justicia, las autoridades educativas y la sociedad.
La entrevista dejó planteados interrogantes centrales para el debate público: cómo fortalecer los controles sin descuidar los derechos ciudadanos, cómo mejorar las condiciones de quienes tienen a su cargo la seguridad y qué herramientas preventivas deben implementarse para que las escuelas sean espacios protegidos para estudiantes, docentes y familias.