La crisis en la industria del neumático suma un nuevo capítulo. Tras los conflictos atravesados por FATE, ahora la empresa Pirelli decidió suspender la producción durante un día y apagar las máquinas, en medio de una fuerte caída de ventas y un contexto de incertidumbre laboral.
Así lo explicó Sergio Ramírez, delegado de la firma, en declaraciones exclusivas a Radiofmtotal. El representante sindical aseguró que la situación “no es nueva” y recordó que durante el año pasado ya se habían registrado alrededor de 30 días de suspensiones.
Según detalló, la medida afecta principalmente a los turnos de producción, aunque sectores como mantenimiento y calidad continuarán trabajando. “La empresa utiliza el contexto económico nacional para intentar imponer rebajas salariales y cambios en el sistema laboral”, denunció.
Ramírez explicó que actualmente la planta pasó de producir unas 18 mil cubiertas diarias a apenas 4 mil, lo que evidencia una fuerte caída en la demanda. Sin embargo, aclaró que los trabajadores suspendidos continúan cobrando la totalidad del jornal gracias a un acuerdo vigente entre la empresa y el sindicato.
“El acuerdo permite que la empresa ahorre enormes costos operativos, sobre todo de energía. La mitad del salario la paga la empresa y la otra mitad el Estado”, señaló.
El delegado también advirtió que en los últimos dos años la firma redujo considerablemente su plantilla laboral. “Éramos 1.200 trabajadores y hoy quedamos cerca de 600”, afirmó.
Además, denunció que la empresa intenta avanzar con acuerdos individuales con empleados, modificando horarios y eliminando beneficios salariales vinculados al trabajo de fines de semana. “Eso genera una rebaja salarial y debilita la negociación colectiva”, sostuvo.
Ramírez vinculó la situación con el escenario económico nacional y con las reformas laborales impulsadas por el Gobierno. “Toda la industria está siendo golpeada. Hay incertidumbre y miedo entre los trabajadores”, expresó.
El dirigente sindical no descartó que la situación pueda agravarse, tomando como antecedente lo ocurrido con FATE, donde los trabajadores mantienen medidas de resistencia ante el riesgo de cierre parcial.
Finalmente, alertó sobre el impacto social que tendría una eventual profundización de la crisis: “No hablamos solamente de los operarios de fábrica. También están los trabajadores del comedor, limpieza, mantenimiento y todos los empleos indirectos que dependen de la actividad”.