El presidente de la Cámara Argentina de Negocios Móviles Food Truck, Sergio De Hacha, analizó la actualidad del sector y aseguró que, pese al complejo contexto económico, los emprendimientos gastronómicos móviles continúan representando una alternativa de negocio con potencial de crecimiento.
Durante una entrevista exclusiva con Radiofmtotal explicó que la actividad exige una constante adaptación a los cambios económicos, climáticos y de consumo. Según señaló, quienes trabajan en el rubro deben reinventarse permanentemente para mantenerse competitivos.
De Hacha destacó que la industria nacional de fabricación de food trucks ha mejorado notablemente en los últimos años, con productores argentinos que ofrecen unidades de excelente calidad. Además, sostuvo que la apertura a las importaciones genera nuevos desafíos para los fabricantes locales, aunque no representa el principal problema para quienes operan estos emprendimientos.
Un negocio accesible, pero cada vez más profesional
El dirigente explicó que los food trucks continúan siendo una opción más económica que abrir un local gastronómico tradicional, debido a que requieren una inversión inicial menor y ofrecen la posibilidad de trasladarse hacia lugares con mayor demanda.
Sin embargo, advirtió que ya no alcanza con vender productos básicos para garantizar el éxito.
“Hoy hay que innovar en los menús, en la presentación, en la imagen del food truck y en la calidad del servicio”, remarcó.
En ese sentido, afirmó que la profesionalización del sector es fundamental y consideró que en muchas provincias argentinas todavía existe un amplio margen para desarrollar mejores normativas, espacios de trabajo y propuestas gastronómicas diferenciadas.
Menos consumo y más competencia
Consultado sobre la situación económica, De Hacha reconoció que la caída del poder adquisitivo afecta directamente al sector.
Explicó que actualmente resulta más difícil sostener la actividad debido a la menor circulación de dinero y a la reducción de inversiones públicas en eventos culturales y recreativos, espacios que históricamente generaban oportunidades de trabajo para los food trucks.
También señaló que la competencia es cada vez mayor y que la rentabilidad depende de la calidad del servicio y de una adecuada organización de los eventos.
“No alcanza con instalarse en cualquier lugar. Hay que generar propuestas atractivas y cuidar la experiencia del cliente”, sostuvo.
Costos, impuestos y empleo
El referente empresarial reconoció que la presión impositiva y las cargas laborales continúan siendo una preocupación para los emprendedores.
Además, explicó que la modalidad de trabajo eventual característica del sector dificulta la contratación permanente de personal, por lo que muchos emprendimientos funcionan principalmente como proyectos familiares.
Según datos de la cámara, actualmente existen alrededor de 12.000 food trucks en todo el país, generando trabajo para unas tres o cuatro personas por unidad, entre propietarios y colaboradores.
Nuevas oportunidades de negocio
Ante la reducción del consumo tradicional, muchos operadores comenzaron a diversificar sus servicios.
Los food trucks participan cada vez más en cumpleaños, fiestas privadas, eventos empresariales, festivales y servicios de catering móvil para compañías e industrias.
De Hacha destacó que esta modalidad permite ofrecer propuestas gastronómicas de calidad con costos más accesibles que los servicios de catering tradicionales, convirtiéndose en una alternativa cada vez más demandada.
Inversión inicial
Respecto al costo de ingresar al rubro, explicó que existen opciones para distintos presupuestos, desde unidades básicas hasta food trucks motorizados de alta gama.
Indicó que es posible comenzar con una estructura sencilla, siempre que cumpla con las normas de higiene, seguridad y habilitación correspondientes, y remarcó que el éxito depende más de la calidad del producto y la atención al cliente que de una gran inversión inicial.
Finalmente, señaló que la actividad se encuentra actualmente más regulada, con exigencias de patentamiento y seguros para los vehículos, lo que contribuye a mejorar la seguridad y la profesionalización del sector.