La actividad de la construcción continúa atravesando un escenario complejo y desigual en la Argentina, con una situación particularmente preocupante en el Nordeste. Así lo describió Gustavo Roselló, presidente de la Delegación Corrientes de la Cámara Argentina de la Construcción, durante una entrevista exclusivas a Radiofmtotal.
Roselló remarcó que la recuperación de la economía a nivel macroeconómico no necesariamente se traduce en una mejora para los sectores productivos. “A un sector de la economía le va bien, pero no a todos”, señaló, y sostuvo que el NEA y la Patagonia son actualmente las regiones que presentan mayores dificultades.
Caídas en la actividad y preocupación por el empleo
El titular de la Cámara Argentina de la Construcción en Corrientes destacó que los indicadores nacionales todavía muestran retrocesos. Según los datos mencionados durante la entrevista, el Índice Construya registró en julio una caída interanual del 6,5%, mientras que respecto de junio la baja fue del 0,81%. En el acumulado de enero a julio, la actividad registró una disminución del 0,6%.
Para Corrientes y el NEA, la situación resulta todavía más compleja. Roselló señaló que la región cuenta con alrededor de 3.000 puestos de trabajo registrados vinculados a la construcción, incluyendo trabajadores comprendidos por UOCRA y UECARA.
“Seguimos en una situación muy preocupante y claramente el NEA es la región más preocupante del país en este momento”, afirmó.
Los datos de empleo correspondientes a mayo muestran que el NEA tuvo una leve mejora del 0,2%, aunque, según explicó Roselló, ese porcentaje representa apenas unos 30 puestos de trabajo y no constituye una recuperación significativa. En el mismo período, el empleo en la construcción cayó 0,8% a nivel nacional.
Menos permisos de construcción
Uno de los indicadores que más preocupa al sector es la superficie autorizada para nuevas construcciones. Entre enero y abril, el NEA registró una caída del 14,9%, mientras que los permisos de edificación disminuyeron aproximadamente un 15%.
Para Roselló, estos números anticipan un escenario complicado para los próximos meses porque muestran que no existe suficiente volumen de nuevos proyectos que permitan recomponer la actividad.
La caída también repercute sobre toda la cadena: corralones, fabricantes de materiales, proveedores, transportistas y empresas constructoras.
Sin obra pública, la actividad privada no alcanza
El empresario explicó que la paralización de buena parte de la obra pública nacional dejó un vacío que la construcción privada todavía no logra compensar.
“En nuestra región está muy baja también la actividad privada”, sostuvo.
Roselló señaló que no existe actualmente un plan de obra pública nacional que genere expectativas de grandes proyectos, y mencionó entre las obras paralizadas o sin definición al programa Procrear, además de distintos proyectos de infraestructura y saneamiento.
También cuestionó el impacto que podrían tener las futuras concesiones de rutas sobre la economía regional, debido a que, según explicó, buena parte de los materiales y recursos utilizados en esas obras no necesariamente se compran en las localidades donde se realizan los trabajos.
El capital busca otros destinos
Consultado sobre una posible espera de los inversores ante el escenario electoral, Roselló descartó que exista una especulación generalizada vinculada a las próximas elecciones.
En cambio, explicó que los capitales buscan alternativas de recuperación más rápida y pueden trasladarse hacia sectores como el agro, el comercio, la industria o el sistema financiero.
“Los capitales no esperan. Los capitales se invierten”, resumió.
También señaló que el elevado costo de construcción en dólares y la dificultad para convalidar determinados valores de venta generan incertidumbre entre los desarrolladores inmobiliarios, especialmente en el NEA.
El Gauchito Gil, una de las últimas grandes obras
Durante la entrevista, Roselló recordó que una de las últimas obras importantes en las que participó fue la intervención del predio del Gauchito Gil, en Mercedes, ejecutada para la Provincia.
Explicó que la primera etapa permitió recuperar y ordenar parte del predio, con la construcción de aproximadamente 30 puestos para feriantes y obras vinculadas al santuario. Sin embargo, indicó que todavía quedan pendientes alrededor de 200 puestos, sanitarios y un sector destinado al camping.
El empresario consideró que el proyecto puede convertirse en un importante atractivo turístico para toda la región y destacó el movimiento que genera la devoción por el Gauchito Gil.
No obstante, también marcó una deuda de infraestructura que afecta directamente a la zona: el estado de la Ruta Nacional 119, particularmente para quienes se trasladan desde Curuzú Cuatiá hacia Mercedes.
Un sector que espera señales de recuperación
La entrevista dejó en evidencia que la construcción continúa siendo uno de los sectores productivos más afectados por la falta de obra pública y la debilidad de la inversión privada.
Mientras algunos sectores de la economía muestran señales de recuperación, la construcción todavía enfrenta caída de ventas, menor generación de empleo, reducción de nuevos proyectos y falta de previsibilidad.
Desde el sector empresarial, la expectativa está puesta en que puedan aparecer nuevas inversiones y políticas que permitan reactivar la actividad y recuperar el empleo perdido.