El nuevo equipamiento permitirá mejorar el diagnóstico y tratamiento de enfermedades digestivas en niños de toda la provincia de Corrientes. También facilitará la atención de urgencias, como la extracción de objetos extraños ingeridos accidentalmente.
El Hospital Pediátrico Juan Pablo II de Corrientes incorporó un equipo de endoscopía digestiva de última generación para fortalecer la atención de pacientes infantiles. Así lo confirmó Alejandro Guouman, jefe de servicio de gastroenterología y hepatología infantil, durante una entrevista exclusiva con Radiofmtotal.
El especialista explicó que el equipamiento permite realizar tanto endoscopías digestivas altas, para examinar el esófago, el estómago y la primera porción del intestino delgado, como endoscopías bajas, destinadas al estudio del colon.
La incorporación representa una mejora tecnológica para el único hospital pediátrico de la provincia que cuenta con este tipo de equipamiento y con profesionales especializados para llevar adelante estos procedimientos.
Godman detalló que el equipo anterior tenía entre ocho y diez años de uso y comenzaba a presentar inconvenientes técnicos que requerían reparaciones frecuentes. Por ese motivo, se iniciaron las gestiones para adquirir uno nuevo, un trámite que comenzó entre fines de 2024 y principios de 2025.
El nuevo sistema ya fue instalado y puesto en funcionamiento, luego de su inauguración oficial con la presencia del ministro de Salud. Además, el hospital conservará el equipo anterior como respaldo, lo que permitirá dar continuidad a las prestaciones ante eventuales reparaciones.
Atención de urgencias y enfermedades digestivas
Uno de los principales beneficios del nuevo equipamiento es la posibilidad de intervenir ante situaciones de urgencia, especialmente cuando los niños ingieren accidentalmente objetos como monedas, pilas, juguetes, clavos o tornillos.
El médico advirtió que estos casos pueden representar un riesgo importante para la salud, particularmente cuando el objeto queda alojado en el esófago, debido a su proximidad con estructuras vitales. En el caso de las pilas alcalinas, el riesgo es especialmente elevado por las lesiones que pueden ocasionar.
Según indicó, el servicio atiende entre tres y cuatro casos semanales de ingestión de cuerpos extraños, procedentes de distintos puntos de la provincia.
El equipo también permite estudiar y tratar distintas patologías digestivas, entre ellas la enfermedad celíaca, las alergias alimentarias, la gastritis, las úlceras, las enfermedades inflamatorias intestinales, los pólipos y determinadas causas de sangrado digestivo.
Entre cinco y siete procedimientos por semana
Godman precisó que el servicio realiza aproximadamente entre cinco y siete procedimientos endoscópicos semanales, entre estudios programados y urgencias.
Las prácticas programadas se llevan adelante en quirófano y bajo anestesia general, con turnos quirúrgicos organizados dos veces por semana. En cambio, las emergencias pueden presentarse en cualquier momento, por lo que el hospital mantiene una guardia pasiva de endoscopía durante todo el año.
El especialista destacó que entre el 95 y el 98 por ciento de los procedimientos endoscópicos que requiere el servicio se resuelven en el propio hospital, sin necesidad de derivar a los pacientes a centros de mayor complejidad de Buenos Aires.
El equipo adquirido es de origen chino y cuenta con tecnología de alta definición, magnificación de imágenes, grabación y procesamiento de datos. También incluye una impresora y herramientas para registrar y entregar información del procedimiento, lo que facilita el seguimiento posterior con el pediatra.
En los casos en que se requiere una biopsia, como ocurre en el diagnóstico de la enfermedad celíaca, las muestras son remitidas al Servicio de Anatomía Patológica para su análisis. De acuerdo con Godman, los resultados suelen demorar alrededor de 20 días.
Un llamado a la prevención
Durante la entrevista, el jefe del servicio hizo especial hincapié en la prevención de accidentes domésticos y pidió a las familias evitar que los niños pequeños jueguen con monedas, pilas u otros objetos que puedan llevarse a la boca.
También alertó sobre el peligro de los productos cáusticos, como los utilizados para destapar cañerías, que en ocasiones son colocados en envases de bebidas y pueden ser ingeridos accidentalmente por los niños, provocando lesiones graves.
El profesional recomendó mantener estos elementos fuera del alcance de los menores y conservarlos siempre en sus envases originales, correctamente identificados.
Finalmente, Godman agradeció a la dirección del Hospital Pediátrico Juan Pablo II, al equipo de trabajo y al Ministerio de Salud por las gestiones que permitieron concretar la adquisición del nuevo equipamiento.
La incorporación apunta a fortalecer la capacidad de respuesta del sistema público de salud y mejorar el acceso de los niños correntinos a estudios y tratamientos especializados.