Conducción peligrosa: el uso del casco y la responsabilidad de los motociclistas

COLUMNA DE JORGE MAIDANA
PERITO ACCIDENTOLOGO - PRODUCTOR ASESOR DE SEGUROS
MATRÍCULA 96741

El perito accidentológico remarcó que el uso del casco no debe entenderse solo como una obligación legal, sino como una cuestión de salud pública. Explicó que un alto porcentaje de los siniestros viales involucra motocicletas y que, en muchos casos, las lesiones graves se producen por no utilizar protección en la cabeza.

“Cuando ocurre un siniestro con motociclistas que no usan casco, las lesiones suelen ser muy graves. Después es el sistema de salud pública el que debe afrontar tratamientos y recuperaciones que pueden costar millones de pesos”, explicó.

Maidana indicó que, en muchas localidades, las motocicletas participan en cerca del 70% de los choques registrados, lo que evidencia la magnitud del problema. En ese sentido, insistió en que el casco no es una elección personal sino una medida obligatoria de seguridad, comparable a cualquier otro elemento de protección frente a una caída o impacto.

También se refirió a las excusas más frecuentes para no usarlo: el calor, la incomodidad o el hecho de que despeina el cabello. Para el especialista, esos argumentos no justifican el riesgo que implica circular sin protección.

Otro punto analizado fue el estado de las motocicletas. Maidana señaló que muchos vehículos circulan sin elementos básicos de seguridad, como los espejos retrovisores, lo que dificulta la conducción segura.

En cuanto al término adecuado para referirse a estos hechos, el perito explicó que es más correcto hablar de “siniestros viales” y no de “accidentes”. Según sostuvo, la palabra accidente da la idea de algo inevitable, mientras que la mayoría de estos hechos pueden prevenirse mediante controles, educación vial y conductas responsables.

El especialista también cuestionó que en algunos municipios los operativos de tránsito se perciban únicamente como medidas sancionatorias. A su entender, debería existir una política pública preventiva, orientada a reducir los siniestros antes de que ocurran.

Otro aspecto abordado fue el uso del casco en motocicletas que transportan niños. Maidana recordó que las motos están diseñadas para dos ocupantes como máximo, aunque en la práctica muchas familias trasladan a varios menores al mismo tiempo.

“Si ocurre un siniestro y los chicos resultan lesionados, la responsabilidad de los adultos es enorme”, señaló, aunque también sostuvo que el Estado debería intervenir con políticas que contemplen la realidad social de muchas familias que utilizan la motocicleta como único medio de transporte.

Finalmente, el perito reflexionó sobre las prioridades de la sociedad actual. Según expresó, muchas personas invierten grandes sumas en proteger sus teléfonos celulares mientras descuidan su propia seguridad o la de sus hijos.

“Si somos capaces de gastar más dinero en proteger un celular que en comprar un casco para nuestra vida o la de nuestros hijos, entonces tenemos un problema serio”, concluyó.

Maidana adelantó que en la próxima columna continuará analizando la conducción peligrosa, abordando además la responsabilidad jurídica y psicológica de los conductores frente a los siniestros viales.

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