La delegada de ATE en el Servicio Meteorológico Nacional, Ana Saralegui, advirtió sobre una situación de alerta dentro del organismo ante el anuncio de despidos que, según denuncian los trabajadores, podrían afectar el funcionamiento del sistema de pronósticos y alertas meteorológicas en todo el país.
En declaraciones exclusivas a Radiofmtotal Zaralegui señaló que el Gobierno nacional habría anticipado la desvinculación de alrededor de 240 trabajadores, lo que implicaría además el cierre de aproximadamente 40 estaciones meteorológicas distribuidas en distintas provincias.
Según explicó, la reducción del personal impactaría directamente en la recolección de datos meteorológicos, considerados la base para la elaboración de pronósticos y alertas climáticas. “Nuestra materia prima son los datos. Si hay menos estaciones y menos observadores, los pronósticos y las alertas se debilitan”, afirmó.
La delegada también indicó que el organismo ya sufrió despidos durante 2024, cuando cerca de 50 trabajadores fueron desvinculados, lo que dejó al servicio por debajo de la planta considerada necesaria para su funcionamiento óptimo.
De concretarse los nuevos recortes, algunas estaciones podrían reducir horarios de observación o dejar de operar, afectando tareas clave como la información para la aviación, la actividad agropecuaria, la industria y los sistemas de protección civil.
Zaralegui sostuvo además que los trabajadores se encuentran en estado de alerta y movilización, y que ya realizaron distintas acciones de protesta, entre ellas un “abrazo simbólico” al organismo y la participación en manifestaciones junto a otros sectores estatales.
Entre las medidas que evalúan implementar, mencionó la posibilidad de un “apagón meteorológico”, una jornada de paro destinada a visibilizar el impacto que tendría la paralización del servicio.
Actualmente, el Servicio Meteorológico Nacional cuenta con cerca de 900 trabajadores, aunque desde el sector aseguran que el funcionamiento adecuado del sistema requeriría alrededor de 1.200 empleados.
En la provincia de Corrientes funcionan cuatro estaciones meteorológicas, ubicadas en la capital provincial, Mercedes, Paso de los Libres y Ituzaingó.
Los trabajadores sostienen que la reducción de estaciones y personal no solo afectaría a los empleados del organismo, sino también a la población, debido al papel que cumple el sistema meteorológico en la emisión de alertas tempranas ante fenómenos climáticos extremos.
Mientras tanto, desde el sector gremial esperan que autoridades nacionales y provinciales intervengan para revisar la situación y evitar un debilitamiento del servicio meteorológico oficial.