El INTA advierte sobre mayores precipitaciones y pone a disposición una herramienta para que los productores evalúen riesgos de inundación
Ante la alta probabilidad de que se desarrolle un nuevo fenómeno climático de El Niño durante los próximos meses, especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) recomendaron a los productores correntinos comenzar a planificar medidas preventivas para minimizar los posibles impactos de las lluvias excesivas.
En una entrevista exclusiva a Radiofmtotal el ingeniero agrónomo Ditmar Bernardo Kurtz, de la Estación Experimental Agropecuaria del INTA Corrientes, explicó que las temperaturas registradas en el Océano Pacífico Ecuatorial se encuentran por encima de los valores normales, un indicador que anticipa la formación de este fenómeno climático.
"Sabemos con una probabilidad muy alta que el fenómeno de El Niño se va a desarrollar. Todavía no está del todo claro con qué intensidad afectará a nuestra provincia, pero es importante comenzar a prepararse", señaló el especialista.
Monitoreo satelital y análisis de riesgo
Kurtz destacó que el INTA viene realizando desde hace años un monitoreo permanente de la superficie cubierta por agua en Corrientes mediante imágenes satelitales y sistemas de información geográfica. Esto permite comparar la situación actual con eventos históricos, especialmente con la gran inundación de 1998, considerada una de las más severas registradas en la provincia.
Según explicó, mientras que en condiciones normales alrededor del 38% de la superficie provincial permanece cubierta por agua, durante las inundaciones de 1998 ese porcentaje llegó al 58%, afectando aproximadamente 2,8 millones de hectáreas.
Actualmente, tras varios años de sequía, la superficie cubierta por agua ronda el 20%, situación que, sumada a obras de infraestructura y drenaje ejecutadas en los últimos años, coloca a la provincia en mejores condiciones que hace casi tres décadas.
Una herramienta gratuita para productores
Como parte de las acciones preventivas, el INTA desarrolló junto con la Secretaría de Sistemas y Tecnologías de Información de Corrientes una plataforma digital denominada Sistema de Análisis Espacial de Parcelas Ganaderas (SAEPGA).
La herramienta permite a los productores ingresar el número de Adrema de su establecimiento y conocer qué porcentaje de su campo podría verse afectado por el agua bajo distintos escenarios climáticos, incluyendo uno similar al ocurrido en 1998.
Además, el sistema posibilita cargar datos sobre el stock ganadero para estimar la capacidad de carga disponible, las necesidades de forraje y la planificación de medidas de manejo en caso de inundaciones.
"El productor puede saber cuánta superficie le quedará libre de agua y proyectar si necesitará comprar alimento, reducir carga animal o tomar otras decisiones anticipadamente", explicó Kurtz.
Cuándo podrían sentirse los efectos
El especialista indicó que algunas señales ya comienzan a observarse, con precipitaciones superiores a las habituales para esta época del año. Sin embargo, estimó que los efectos más notorios podrían registrarse entre septiembre y marzo de 2027.
"Ya estamos viendo lluvias algo anormales para la estación. La mayor intensidad podría darse durante la primavera y el verano, aunque siempre existe incertidumbre en los pronósticos de largo plazo", aclaró.
Zonas con mayor vulnerabilidad
Kurtz señaló que las regiones más susceptibles a sufrir anegamientos son aquellas de escasa pendiente, donde el agua tiene dificultades para escurrir.
Entre las áreas más vulnerables mencionó sectores de los departamentos San Martín, Alvear y Santo Tomé, especialmente en la zona de los Malezales, además del oeste y sudoeste provincial, incluyendo áreas cercanas a Esquina y Goya.
También advirtió sobre posibles complicaciones en los valles aluviales de los ríos Corriente, Curuzú y Sauce, donde el exceso hídrico puede provocar anegamientos y afectar la producción agropecuaria.
Recomendaciones
Entre las principales medidas sugeridas, el técnico recomendó:
Consultar periódicamente la plataforma SAEPGA.
Planificar reservas de forraje.
Revisar y mantener limpios los sistemas de drenaje.
Clasificar la hacienda y evaluar la reducción de carga en campos vulnerables.
Seguir de cerca los pronósticos meteorológicos.
"Lo importante es estar preparados. No buscamos generar alarma, sino brindar información para que los productores puedan anticiparse y tomar decisiones con tiempo", concluyó.
El INTA continuará difundiendo recomendaciones técnicas y actualizaciones sobre la evolución del fenómeno climático en los próximos meses.