Consorcios camineros de Curuzú Cuatiá advierten una profunda crisis por deudas y fondos insuficientes para mantener caminos rurales

 

Los cinco consorcios camineros de Curuzú Cuatiá encendieron una señal de alarma ante la crítica situación financiera que atraviesan debido a los atrasos en los pagos por parte de la Dirección Provincial de Vialidad y la falta de actualización de los convenios vigentes para el mantenimiento de los caminos rurales.

El presidente del consorcio N°15 , Nicolás Centi, explicó que los representantes de las entidades se reunieron recientemente para unificar una postura frente a la propuesta de nuevos convenios impulsada por la Provincia. La principal decisión fue no avanzar con nuevas firmas hasta tanto se regularicen las deudas acumuladas y se actualicen los valores que reciben por las tareas de conservación vial.

Según detalló en exclusiva a Radiofmtotal, el problema radica en que los montos establecidos en los convenios están completamente desfasados respecto de los costos reales que demanda el mantenimiento de los caminos rurales. “Si para mantener un camino necesito diez, la Provincia me está pasando cuatro. En algunos casos necesito veinte millones de pesos para realizar un repaso con cuneteo y me están enviando apenas entre seis y siete millones”, señaló.

Los consorcios tienen la obligación contractual de realizar al menos dos mantenimientos mensuales sobre los caminos asignados. Sin embargo, aseguran que con los fondos actuales ni siquiera logran cubrir una intervención completa por mes. “Nos exigen un trabajo que económicamente es imposible cumplir porque los valores quedaron totalmente atrasados”, sostuvo.

La situación se agrava por una deuda acumulada que, según los cálculos realizados por los propios consorcios, supera los 250 millones de pesos entre las cinco entidades de Curuzú Cuatiá. Centi afirmó que el consorcio con menor atraso registra seis meses sin cobrar, mientras que otros acumulan períodos aún mayores.

“Al que menos le deben, le adeudan seis meses. Hay consorcios que están esperando pagos desde hace más tiempo. Es una situación muy difícil porque nosotros tenemos compromisos y gastos permanentes para sostener los caminos”, explicó.

Otro de los puntos cuestionados es el valor que la Provincia reconoce por kilómetro mantenido. Actualmente, los consorcios reciben alrededor de 50 mil pesos por kilómetro, una cifra que consideran absolutamente insuficiente frente al costo operativo de la maquinaria y el combustible.

“Hoy una máquina trabajando en serio consume muchísimo más. Con ese valor prácticamente no se cubre ni el combustible necesario para realizar una intervención adecuada”, indicó.

Los dirigentes remarcan que los caminos rurales cumplen una función esencial para la producción agropecuaria, el transporte escolar, el acceso a servicios de salud y la circulación diaria de las familias que viven en zonas alejadas. Por ello, consideran que el deterioro de la red vial afecta directamente la calidad de vida de cientos de pobladores.

“Nunca estuvimos tan atrasados entre lo que nos paga Vialidad y lo que realmente cuesta contratar maquinaria para hacer los trabajos. Siempre fue un sistema complicado, pero nunca vimos una diferencia tan grande como ahora”, afirmó Centi.

Ante este escenario, los consorcios solicitaron formalmente una reunión con autoridades provinciales para discutir una actualización de los convenios, regularizar los pagos pendientes y establecer mecanismos de certificación e inspección que permitan transparentar las tareas realizadas.

Mientras esperan una respuesta oficial, los representantes reiteraron que mantienen la voluntad de diálogo, aunque consideran inviable asumir nuevos compromisos sin antes resolver los problemas financieros existentes.

“Queremos seguir trabajando y prestando servicio a la comunidad, pero necesitamos condiciones que nos permitan hacerlo. No podemos firmar un nuevo convenio si todavía nos deben seis meses y si los valores continúan tan lejos de la realidad”, concluyó.

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