La industria metalúrgica argentina atraviesa un escenario complejo en el inicio de 2026, marcado por la caída de la actividad, la pérdida de empleo y un clima de fuerte incertidumbre. Así lo advirtió el presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina, Elio del Rey, en declaraciones exclusivas a Radiofmtotal.
Según los últimos datos relevados por la entidad, el sector registró en marzo una contracción del 4,2% interanual, en un contexto que agrava aún más la situación: “Estamos comparando contra un año que ya había sido malo. Es caída sobre caída, y eso es lo más preocupante”, explicó.
El panorama se completa con un uso de la capacidad instalada que ronda apenas el 40%, uno de los niveles más bajos de los últimos años, y una pérdida estimada de más de 2.500 puestos de trabajo en los últimos meses. De los ocho rubros que componen la actividad metalúrgica, la mayoría presenta retrocesos, con escasas excepciones vinculadas a maquinaria agrícola y equipos de transporte.
Dificultades para exportar
En el plano internacional, Del Rey señaló que el sector enfrenta serias limitaciones para colocar productos en el exterior. “No competimos empresa contra empresa, sino contra sistemas industriales completos de países que subsidian su producción”, indicó.
Si bien desde ADIMRA se impulsan misiones comerciales —como recientes gestiones en Italia y próximas acciones en Estados Unidos—, el dirigente remarcó que sin competitividad en precios resulta difícil consolidar mercados.
Expectativas negativas
El diagnóstico se agrava con la falta de perspectivas favorables. “Seis de cada diez empresarios no prevén mejoras en el corto plazo”, sostuvo Del Rey, quien además subrayó que el debilitamiento del mercado interno impacta directamente en la producción, la inversión y la innovación.
En ese sentido, consideró indispensable avanzar en políticas públicas que acompañen al sector, tanto en el plano macroeconómico como en medidas específicas para la industria.
Un sector clave en riesgo
Con una fuerte presencia federal y un entramado compuesto en un 95% por pequeñas y medianas empresas, la industria metalúrgica es considerada estratégica para el desarrollo nacional. “Si la Argentina no es industrial, no tiene futuro”, afirmó el titular de ADIMRA.
A pesar del contexto adverso, destacó la participación de nuevas generaciones de industriales que apuestan al sector, aunque reconoció que la coyuntura actual dificulta la incorporación de más jóvenes a la actividad.
Sin señales de recuperación inmediata
El sector, coinciden desde la entidad, necesita revertir con urgencia la tendencia negativa. Sin embargo, por ahora no hay indicios claros de mejora en el corto plazo.
“El desafío es empezar a tener meses de crecimiento. Para eso necesitamos condiciones que hoy no están dadas”, concluyó Del Rey.