Andrés Guglielmone, director de la Planta de Medicamentos de Corrientes (PLAMECOR), destacó el crecimiento sostenido de la planta de medicamentos de la provincia y aseguró que actualmente atraviesan uno de los niveles de producción más altos de su historia, en medio de una creciente demanda por parte de hospitales y centros de salud correntinos.
En declaraciones excluivas a Radiofmtotal el funcionario recordó que la planta cumple 23 años de funcionamiento en su actual sede ubicada en el Hospital Geriátrico de Corrientes, donde comenzó a operar en 2003 tras la construcción financiada con fondos provinciales.
Guglielmone explicó que durante 2026 la producción se incrementó notablemente debido a la reducción de medicamentos enviados desde Nación y al aumento de la demanda en el sistema sanitario provincial.
“Estamos produciendo casi dos millones de comprimidos por mes y ya superamos los seis millones de comprimidos en lo que va del año, además de más de 60 mil frascos”, detalló.
El titular de Plamecor remarcó que actualmente la planta cubre entre el 70 y el 80 por ciento de las necesidades de medicamentos esenciales de hospitales y centros de salud de la provincia, mediante la distribución que realiza el depósito central del Ministerio de Salud Pública.
Entre los medicamentos de mayor demanda mencionó los antihipertensivos Enalapril y Losartán, además de Paracetamol, Diclofenac, Bromhexina, Betametasona y Clorfeniramina, especialmente requeridos durante la temporada otoño-invierno.
El funcionario también advirtió sobre el impacto que tuvieron los recortes nacionales en programas sanitarios como Remediar, lo que obligó a la provincia a reforzar la producción local.
“Muchas personas dejaron de acceder a sus medicamentos. Cuando un paciente crónico no toma la medicación, termina llegando al hospital y eso termina siendo más costoso para el sistema de salud”, sostuvo.
Respecto al futuro de la planta, Guglielmone confirmó que existe un proyecto para construir una nueva fábrica en el predio de Santa Catalina, aunque reconoció que se trata de una inversión importante que dependerá de decisiones políticas y disponibilidad de recursos.
“Es costoso sostener una planta de medicamentos, pero también es muy beneficioso para la gente que no tiene acceso a una obra social o a tratamientos”, afirmó.
Finalmente, indicó que los meses de mayor demanda suelen ser junio, julio y agosto, aunque aseguró que este año el incremento comenzó mucho antes debido a la falta de cobertura de algunos programas nacionales.