Productores de batata de la localidad de Colonia 3 de Abril, en la provincia de Corrientes, manifestaron su preocupación por la difícil situación que atraviesa el sector debido a los altos costos de producción y los bajos precios que reciben por su cosecha. Ante este escenario, solicitaron al Gobierno provincial apoyo para poder expandir la comercialización hacia otros mercados.
El productor Pedro Rollet explicó que actualmente en la zona se cultivan cerca de 300 hectáreas de batata, lo que genera una importante producción y también trabajo para numerosas familias. Sin embargo, aseguró que el principal problema es la falta de precios que permitan cubrir los costos.
“Hoy una bolsa de batata de 12,5 kilos se está vendiendo alrededor de 6.000 pesos en los mercados de Corrientes y Chaco, que son los que más consumen. Pero cuando hay mucha producción y todos llevan al mismo mercado, los precios se caen”, señaló en declaraciones exclusivas a Radiofmtotal.
Según detalló, esta situación provoca que el esfuerzo de los productores no tenga una rentabilidad adecuada, pese a que el cultivo genera empleo en la región. “A través de la batata trabajan alrededor de 400 personas. Hay productores que tienen cinco o seis empleados, por eso es importante que podamos mejorar el precio”, indicó.
Ante este panorama, los productores comenzaron a organizarse para buscar nuevas alternativas de comercialización. En ese sentido, Rollet destacó que mantuvieron reuniones con el intendente de Víctor Cemborain, quien expresó su apoyo para impulsar la venta en ferias, fruterías y verdulerías de otras localidades.
Además, los batateros plantearon la necesidad de ampliar la llegada a otros mercados, incluso fuera de la provincia, para evitar la saturación en los puntos de venta habituales.
Rollet también explicó que los productores mantuvieron un encuentro con el ministro de Producción de Corrientes, Walter Chávez, a quien solicitaron que el Gobierno provincial gestione nuevas alternativas comerciales y brinde acompañamiento al pequeño productor.
“Pedimos que no se olviden del pequeño productor, que es el que genera trabajo en el interior. Muchos tenemos pocas hectáreas y vivimos de esto”, expresó.
Por otra parte, el productor advirtió que otro desafío del sector es el desgaste de los suelos. Según explicó, tras varios años de cultivo continuo la tierra pierde productividad, lo que obliga a rotar o mejorar el manejo para mantener el rendimiento.
Finalmente, los productores coincidieron en que el acompañamiento del Estado y de los municipios puede ser clave para fortalecer la actividad y garantizar la continuidad de una producción que representa una importante fuente laboral en el interior correntino.