El músico curuzucuateño presentó su primera canción propia y compartió un conmovedor mensaje sobre su recuperación de las adicciones, buscando transmitir esperanza a quienes atraviesan situaciones similares.
En una charla cargada de emociones y reflexiones, el músico local Juanjo contó cómo logró concretar uno de los sueños que lo acompañó durante gran parte de su vida: lanzar una canción de su autoría y compartirla con el público.
Con 39 años y componiendo música desde los 14, explicó que la idea de presentar una obra propia era una materia pendiente que fue postergando por diferentes motivos. Sin embargo, tras un largo proceso de grabación, producción y registro profesional, finalmente pudo hacer realidad ese objetivo.
"Estoy muy feliz. No esperaba la repercusión que estoy teniendo. Pensé que iba a sacar mi tema y nada más, pero la energía positiva que me está llegando de la gente es impresionante", expresó.
Más allá de lo musical, el artista abrió su corazón para hablar sobre una de las experiencias más difíciles de su vida: su lucha contra las adicciones. Con valentía y sinceridad, reconoció que atravesó un proceso complejo de recuperación que hoy le permite vivir una realidad completamente diferente.
"Tengo una enfermedad que se llama adicción. Me recuperé y gracias a esa recuperación hoy puedo vivir de esta forma", señaló.
Juanjo destacó especialmente el acompañamiento de su familia durante los momentos más difíciles. Agradeció a sus padres por haber estado presentes en la etapa inicial de su recuperación y a su esposa y seres queridos por continuar acompañándolo en el camino.
"Cuando uno se propone cambiar, empiezan a abrirse las puertas. Hay mucha gente dispuesta a ayudar. Lo importante es dar el primer paso y reconocer que se necesita ayuda", afirmó.
Actualmente participa de espacios de acompañamiento para personas con problemáticas de consumo. Dos veces por semana colabora en "La Casita", un lugar donde se brinda contención a familias y jóvenes que atraviesan estas situaciones, además de colaborar en el Centro de Día municipal.
Durante la entrevista, remarcó que la recuperación es posible y que muchas veces el mayor obstáculo es el miedo o la sensación de que no existe salida.
"Hay mucha gente esperando que quien está mal quiera cambiar. Cuando uno está en esa situación cree que no puede, que lo van a juzgar o que es imposible salir, pero no es así", sostuvo.
Al reflexionar sobre los factores que pueden conducir al consumo problemático, recordó que en su adolescencia influyeron la necesidad de pertenecer a un grupo y ciertas inseguridades personales.
"Creo que también hay cuestiones de autoestima. Una persona con autoestima fuerte sabe decir que no, sin importar la edad", analizó.
Su historia es hoy un ejemplo de resiliencia y transformación. A través de la música y del trabajo solidario que realiza junto a personas que atraviesan situaciones similares, busca transmitir un mensaje claro: siempre es posible comenzar de nuevo.
"Estoy feliz. Se puede cambiar, se puede salir adelante y hay mucha gente dispuesta a ayudar", concluyó.