Conmoción por la muerte de Ángel López: el dolor que vuelve a abrir el caso Lucio

La muerte del niño chubutense Ángel López, ocurrida el 5 de abril en Comodoro Rivadavia, volvió a sacudir a la sociedad argentina y reavivó el recuerdo de uno de los casos más dolorosos de los últimos años: el de Lucio Dupuy, el niño asesinado en 2021 en Santa Rosa, provincia de La Pampa.

En una entrevista exclusiva a Radiofmtotal  Ramón Dupuy, abuelo de Lucio, aseguró que lo ocurrido con Ángel presenta “una radiografía casi idéntica” al caso de su nieto y apuntó contra la falta de acción del sistema judicial y de los organismos de protección de la niñez.

Según relató, la muerte del pequeño Ángel habría sido consecuencia de una brutal golpiza. De acuerdo con la información que manejan los familiares del niño, el menor presentaba 22 golpes en la cabeza, lesiones que terminaron provocando un paro cardiorrespiratorio.

Dupuy sostuvo que el caso podría haberse evitado si se aplicaran correctamente los mecanismos de protección infantil. “Era totalmente evitable cuando se trata de una criatura”, afirmó.

La Ley Lucio y su aplicación pendiente

Tras el crimen de su nieto, la familia impulsó una normativa nacional conocida como la Ley Lucio, aprobada en 2023. La ley establece capacitaciones obligatorias y permanentes para funcionarios de los tres poderes del Estado que trabajan con niños, niñas y adolescentes, con el objetivo de prevenir casos de violencia infantil y mejorar los protocolos de denuncia.

Sin embargo, Dupuy denunció que su implementación es todavía limitada. Según explicó, solo algunas jurisdicciones avanzaron con la reglamentación, mientras que en gran parte del país aún no se aplica plenamente.

“Es una ley sencilla, basada en el sentido común, pero parece que capacitarse no les interesa”, señaló.

Denuncias y señales ignoradas

El abuelo de Lucio también remarcó que muchos casos de maltrato infantil presentan señales previas que no son atendidas. En el caso de Ángel, aseguró que el niño habría manifestado su rechazo a volver con su madre, pero esa situación no habría sido tomada en cuenta.

Además, criticó que videos o testimonios de familiares muchas veces no sean considerados prueba válida en procesos judiciales relacionados con la protección de menores.

Aumento de denuncias

Desde la asociación que lleva el nombre de su nieto, Dupuy indicó que en los últimos días se multiplicaron las denuncias y consultas por posibles casos de violencia infantil. Señaló que, si bien la sociedad comenzó a involucrarse más, todavía falta una respuesta efectiva de las instituciones.

“Los chicos son indefensos. No tienen voz ni voto. Y cuando la justicia falla, el costo es una vida”, expresó.

Un dolor que sigue presente

A casi cuatro años del crimen de Lucio, su familia asegura que el dolor sigue intacto. Dupuy confesó que muchos medios lo contactaron para hablar del caso Ángel, pero en varias ocasiones prefirió no hacerlo porque el recuerdo vuelve a abrir la herida.

“Para nosotros no pasó hace cuatro años. Fue anoche”, concluyó.

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