La Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP) alertó sobre una situación crítica en el sistema de transporte urbano del interior del país y advirtió que, si no se resuelve el conflicto económico que atraviesa el sector, varias ciudades podrían quedarse sin servicio de colectivos en los próximos días.
En delaciones exclusivas a Radiofmtotal, el titular de la entidad, Gerardo Ingaramo, explicó que las empresas de transporte enfrentan múltiples dificultades que ponen en riesgo la continuidad del servicio. Entre los principales problemas mencionó el fuerte aumento del combustible, el retraso en el envío de subsidios por parte del Estado nacional y la caída en la cantidad de pasajeros.
Según indicó, el precio del gasoil registró un incremento cercano al 35% en el último mes, lo que impacta directamente en los costos operativos de las empresas. A esto se suma, en algunos casos, el desabastecimiento de combustible, lo que complica aún más la prestación normal del servicio.
Otro de los puntos centrales del reclamo es la deuda que el Estado nacional mantiene con las empresas del interior en relación con los atributos sociales de la tarjeta SUBE. Desde FATAP aseguran que aún no se transfirieron los fondos correspondientes a los meses de enero, febrero y parte de marzo, lo que representa alrededor de 30.000 millones de pesos.
Esta situación genera una fuerte preocupación en el sector, ya que el próximo miércoles vence el plazo para el pago de salarios a los trabajadores nucleados en la Unión Tranviarios Automotor. En caso de que las empresas no puedan cumplir con esta obligación, podrían registrarse medidas de fuerza en distintas ciudades del país.
El dirigente también señaló que el sistema de transporte urbano del interior viene registrando una caída sostenida. Mientras años atrás circulaban alrededor de 12.000 colectivos, actualmente la cifra no llega a los 10.000, lo que refleja la reducción del servicio y la falta de renovación de unidades.
Además, en varias localidades ya se implementaron recortes en los horarios o en las frecuencias, especialmente durante la noche, con el objetivo de reducir costos. Según indicaron desde FATAP, si no hay una respuesta del Gobierno nacional y no se regulariza el envío de fondos, la situación podría agravarse en los próximos días y afectar a miles de usuarios que dependen del transporte público para trabajar, estudiar o realizar sus actividades cotidianas.