Una mujer es asesinada cada 33 horas: Mumalá advirtió sobre el agravamiento de la violencia de género

El Observatorio Nacional Mumalá alertó sobre el recrudecimiento de la violencia de género en Argentina y reclamó la declaración de una emergencia nacional, tras registrar un nuevo aumento de los femicidios. Durante una entrevista, la referente Betiana Cabrera Fasolis sostuvo que las cifras continúan actualizándose casi en tiempo real y que el panorama es cada vez más preocupante.

En declaraciones exclusivas a Radiofmtotal explicó, el relevamiento ya contabiliza 158 femicidios, cifra que aumentó tras los asesinatos ocurridos durante el último fin de semana, entre ellos un caso de violencia vicaria, en el que un padre asesinó a su hijo de 12 años para provocar un daño irreparable a su expareja.

La dirigente remarcó que "no son casos aislados", sino una problemática estructural vinculada a relaciones de poder y violencia ejercida mayoritariamente por parejas, exparejas o personas del entorno íntimo de las víctimas.

Uno de los datos que más preocupa al Observatorio es que menos del 10% de las mujeres asesinadas había realizado denuncias previas contra sus agresores. Para Mumalá, esto refleja la falta de confianza en las instituciones y en la capacidad del Estado para proteger a las víctimas.

En ese sentido, Cabrera Fasolis cuestionó el proyecto sobre falsas denuncias que impulsa un sector del Congreso, al considerar que podría desalentar aún más la radicación de denuncias. "Lo que faltan no son falsas denuncias, sino denuncias. El silencio nunca protegió a nadie", afirmó.

La referente también señaló que, tras la eliminación del Ministerio de las Mujeres y de los programas nacionales de asistencia, la respuesta quedó en manos de cada provincia, generando fuertes desigualdades según el presupuesto y las políticas que adopte cada jurisdicción.

Respecto de Corrientes, indicó que la provincia presenta una tasa de femicidios inferior al promedio nacional, aunque advirtió que todavía resta fortalecer las políticas públicas de prevención, asistencia y acompañamiento.

Otro aspecto destacado fue la necesidad de implementar programas destinados a los hombres denunciados por violencia de género, con el objetivo de evitar la reincidencia. "Una denuncia por sí sola no modifica conductas. Se necesitan intervenciones especializadas", sostuvo.

Mumalá también recordó que detrás de cada femicidio quedan niñas, niños y adolescentes profundamente afectados. Según el Observatorio, más de 120 menores quedaron huérfanos como consecuencia de estos crímenes.

Finalmente, Cabrera Fasolis reiteró el llamado a denunciar las primeras manifestaciones de violencia, antes de que la situación escale, y reclamó una respuesta integral del Estado y de la Justicia para garantizar el derecho de las mujeres a vivir una vida libre de violencia.

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