Preocupación por el aumento de la mortalidad en adultos mayores: advierten dificultades de acceso a medicamentos

Un reciente análisis de las estadísticas vitales en Argentina encendió una fuerte alerta en el ámbito sanitario. Según explicó el médico cirujano, Doctor en Medicina y Cirugía, Magister en Administración de Servicios de Salud y Magister en Salud Pública, Oscar Atienza, se detectó un incremento significativo en la mortalidad de personas mayores de 65 años durante 2024, con cifras que se acercan a las registradas durante los años más críticos de la pandemia.

En declaraciones exclusivas a Radiofmtotal  Atienza detalló que el estudio comparó los datos del Anuario de Estadísticas Vitales 2024 con los de 2023 y detectó un exceso de mortalidad de 21.276 personas mayores de 65 años. La situación es aún más preocupante en el grupo de más de 85 años, donde el incremento ronda el 10%, un porcentaje similar al registrado durante la pandemia de COVID-19.

“El aumento es demasiado alto para tratarse de variaciones estadísticas normales. En general los cambios son del 0,1% o 0,2%, pero aquí estamos hablando de casi un 10%”, explicó el especialista.

Restricciones en medicamentos, una de las principales causas

Según Atienza, al analizar las posibles causas del fenómeno no se detectaron epidemias importantes durante 2024 que pudieran justificar este aumento de fallecimientos. En cambio, señaló como factor determinante las dificultades de acceso a medicamentos esenciales, especialmente entre jubilados.

El médico recordó que muchos fármacos que anteriormente tenían cobertura total a través del PAMI dejaron de contar con ese beneficio o pasaron a tener cobertura parcial. A esto se suman problemas administrativos y demoras en los pagos a farmacias, lo que en algunos casos impide la entrega de medicamentos.

“En el consultorio empezamos a ver consultas muy preocupantes: pacientes que preguntaban si podían tomar el comprimido cada 24 horas en lugar de cada 12, o partir la pastilla por la mitad. Incluso muchos preguntaban cuál de sus medicamentos podían dejar de tomar porque no les alcanzaba el dinero”, señaló.

El especialista advirtió que la suspensión o reducción de dosis de medicamentos para enfermedades crónicas como hipertensión o diabetes puede provocar graves consecuencias, desde accidentes cerebrovasculares hasta infartos o complicaciones severas.

Riesgos a futuro

Atienza consideró que el impacto podría extenderse en el tiempo, ya que muchas personas que sobreviven a episodios de salud sin el tratamiento adecuado quedan con secuelas que aumentan el riesgo de nuevos eventos.

“Cuando una persona deja de tomar medicación puede sufrir un ACV o un infarto y sobrevivir con secuelas. Esas secuelas aumentan la probabilidad de muerte ante un segundo episodio”, explicó.

En ese sentido, el especialista anticipó que los indicadores de mortalidad podrían empeorar en 2025 y 2026 si no se corrigen las dificultades en el acceso a medicamentos.

Otros indicadores en aumento

El informe también advierte cambios preocupantes en otros indicadores sanitarios. Entre ellos, el aumento de la mortalidad infantil, que pasó de 8 a 8,5 por cada mil nacidos vivos, y el incremento del 37% en la mortalidad materna.

Además, se registró un aumento de la mortalidad en el grupo de 35 a 39 años, donde el suicidio aparece como una de las principales causas.

Para Atienza, estos datos reflejan una desatención generalizada del sistema de salud, que se manifiesta en distintos sectores de la población.

Crisis en el sistema universitario

Durante la entrevista, el médico también se refirió a la situación de la educación superior, ya que se desempeña como docente universitario en Córdoba. Según explicó, los salarios actuales de los profesores están muy por debajo de lo esperado para profesionales con formación de posgrado.

“Atender cuatro materias con dedicación completa implica ingresos que rondan los 670 mil pesos. Es muy difícil sostener la docencia universitaria con esos salarios”, afirmó.

Debate sobre la privatización de la salud

Por último, Atienza alertó sobre un proceso de fragmentación del sistema sanitario en algunas provincias, donde municipios comenzaron a cobrar la atención médica a pacientes provenientes de otras localidades.

Según el especialista, esta situación podría derivar en miles de sistemas de salud diferentes en todo el país, generando desigualdades en el acceso a la atención médica.

“Hay pequeños pueblos en Argentina donde las personas deben viajar hasta 70 u 80 kilómetros para hacerse una radiografía o un análisis. El sistema debe garantizar igualdad de acceso a la salud para todos, independientemente del lugar donde vivan”, concluyó.

La situación, sostuvo, plantea un desafío urgente para las políticas públicas, especialmente en un contexto donde los sectores más vulnerables —como los jubilados— enfrentan cada vez más dificultades para sostener sus tratamientos médicos.
 

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