El sistema de transporte destinado a personas con discapacidad atraviesa una situación crítica en Argentina debido a la falta de pagos por parte del programa nacional de cobertura de salud para beneficiarios de pensiones no contributivas. Prestadores del servicio advierten que, si la situación no se revierte en el corto plazo, miles de usuarios podrían quedarse sin traslado a escuelas especiales, centros de día y tratamientos médicos.
Así lo manifestó Daniel Masuzzo, presidente de la Unión de Transportistas de Buenos Aires (UDBA), en declaraciones exclusivas a Radiofmtotal. El dirigente señaló que el sector enfrenta una de las peores crisis de los últimos años debido a atrasos que, en algunos casos, superan los cinco meses.
Según explicó Masuzzo, los prestadores dependen en gran medida del programa federal Incluir Salud —ex Profe—, destinado a personas con discapacidad que no cuentan con obra social. “Hasta hace un tiempo los pagos venían con demoras, pero se realizaban. Desde que se reorganizó el sistema dentro del Ministerio de Salud, directamente dejaron de pagar”, sostuvo.
El dirigente advirtió que la problemática no solo afecta al transporte, sino también a otras prestaciones esenciales vinculadas con la discapacidad, como centros de atención, terapias y provisión de medicamentos. “La situación es muy preocupante porque el sistema entero está en riesgo. Hoy ya hay prestadores que dejaron de trabajar porque no pueden sostener los costos”, afirmó.
La crisis se agrava por el incremento permanente de los gastos operativos. Combustible, mantenimiento de vehículos adaptados y salarios del personal forman parte de una estructura difícil de sostener sin ingresos. “No estamos hablando solo de aranceles bajos, sino de algo más grave: directamente dejaron de pagar. Así es imposible continuar”, remarcó.
Ante este panorama, los transportistas anunciaron medidas de protesta para exigir una respuesta del Gobierno nacional. Masuzzoconfirmó que el sector realizará un acampe frente a la Casa Rosada por tiempo indeterminado hasta que se regularicen los pagos adeudados.
El referente también alertó sobre el impacto social de la crisis. Miles de personas con discapacidad dependen diariamente del transporte para acceder a educación, tratamientos y actividades terapéuticas. “Si el sistema se cae, quienes quedan en el medio son las familias y las personas con discapacidad, que ya están atravesando situaciones muy difíciles”, explicó.
Además, señaló que resulta difícil estimar cuántos usuarios podrían verse afectados, aunque aseguró que el número es elevado en todo el país. “Hay muchas personas que no tienen obra social y dependen exclusivamente de este programa. Cada día aparecen más casos”, indicó.
Mientras tanto, desde el sector esperan una solución urgente que permita garantizar la continuidad de un servicio considerado esencial para la inclusión y la atención de las personas con discapacidad. “Ojalá esto se destrabe pronto. Hoy estamos frente a uno de los peores escenarios que ha vivido el sistema”, concluyó Masuzzo