Escucha la entrevista exclusiva con la Directora del laboratorio de investigacion en productos naturales de la facultad de ciencias exactas de la UNNE
Un estudio realizado en la Facutlad de Ciencias Exactas, Naturales y Agrimensura (FACENA) de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), descubrió que un tipo de sorgo desarrollado en esta región, podría tener beneficios para personas con diabetes.
Este proyecto involucra a la estudiante de la carrera de Bioquímica, Ana Paula Escobar, como parte de una Beca de Estímulo a las Vocaciones Científicas (EVC-CIN). El proyecto se denomina “Hipoglucemiantes naturales: fitoquímica y evaluación de la actividad inhibidora de aglucosidasa en extractos de Sorgo” y está bajo la dirección de la doctora Ana María Torres y la codirección a cargo de la bioquímica Ana Melissa Gonzalez Miragliotta, del IQUIBA-NEA de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura (FaCENA) de la UNNE.
La doctora Ana María Torres dialogó con Radiofmtotal y contó que “estamos trabajando con harina de sorgo de distinto grosor, distinto tamiz, y hemos encontrado que, digamos, la harina más gruesa, la que tiene el salvado de sorgo, tiene unos compuestos que son polifenoles, son taninos, que inhiben algunas enzimas que tenemos presentes en el intestino que son las que permiten que se pueda absorber la glucosa. Entonces de esta manera, si bien estos son primeramente estudios in vitro del laboratorio, por supuesto va a seguir, vamos a continuar con esta línea de investigación porque tiene resultados muy promisorios”.
“El objetivo inhibir estas enzimas presentes en el intestino como para que no tengamos ese pico de glucemia después del almuerzo, por ejemplo, después de una comida sustanciosa. Entonces de esa manera podríamos nivelar, digamos, evitar esos picos de glucemia en los pacientes. Pero todavía nos está faltando seguir a las pruebas más profundas, más clínicas, por lo que estamos a nivel laboratorio por ahora”, comentó.
En cuanto a la continuidad del estudio de investigación, explicó que “una vez que nosotros tengamos estas moléculas, como se le llama así, estas moléculas que tienen estas actividades interesantes a nivel de mesada de laboratorio, esto luego hay que hacer pruebas in vivo, en animales de experimentación, y recién ahí comenzar a pensar en trasladar esto a personas. Nos falta todavía un recorrido, pero los resultados son muy promisorios, por ahora”.
“En realidad, lo que estamos trabajando con es sorgo de la zona de Charata, nosotros del Chaco. Pero es una especie aclimatada a nuestra región, Y tiene poco valor económico, en realidad, este cultivo. Es una forma de tratar de encontrarle la vuelta y darle un poquito más de valor a un cultivo autóctono, propio nuestro.