El transporte de cargas al borde del colapso

La eliminación de subsidios nacionales y el fuerte incremento de costos operativos colocan al transporte de cargas en una situación crítica a nivel país. Así lo expresó José Ojeda, referente del sector y vinculado a la CETAC, quien describió un panorama complejo marcado por la caída de la rentabilidad, el exceso de oferta y el aumento sostenido de los gastos.

Según explicó en declaraciones exclusivas a Radiofmtotal, actualmente la actividad enfrenta una combinación adversa: combustibles caros, deudas acumuladas y una demanda insuficiente frente a la cantidad de unidades disponibles. “Hoy la oferta de flete es mayor que la demanda, y eso nos obliga a cobrar menos que hace más de un año”, señaló.

Este desequilibrio impacta directamente en la operatividad de las empresas. En muchos casos, solo una pequeña parte de la flota se encuentra en circulación, mientras el resto permanece inactiva para reducir pérdidas. A esto se suma el peso de los créditos con tasas elevadas, lo que complica especialmente a las pequeñas y medianas firmas.

Ojeda advirtió que, de mantenerse esta tendencia, el sector podría enfrentar consecuencias severas: cierre de empresas, venta de unidades y pérdida de puestos de trabajo. “Es el panorama que avizoramos si no hay un reacomodamiento”, afirmó.

Frente a este contexto, las empresas comenzaron a aplicar medidas de ajuste interno, como la reducción de compras y el abandono de prácticas habituales en épocas de alta inflación, como el acopio de insumos. Sin embargo, el dirigente remarcó que el cambio hacia una economía con menor inflación implica un proceso difícil de adaptación.

En relación al escenario macroeconómico, sostuvo que la recuperación dependerá de generar confianza y credibilidad a nivel internacional. En ese sentido, consideró clave la reducción del riesgo país y el cumplimiento de compromisos financieros para facilitar el acceso al crédito externo.

A pesar de la incertidumbre, desde el sector mantienen una expectativa moderada. “Queremos creer que este proceso puede ser para mejor, pero el desafío es resistir esta etapa”, concluyó.

El transporte de cargas, esencial para la economía productiva, atraviesa así uno de sus momentos más delicados, en un contexto de transición económica que pone a prueba la sustentabilidad de toda la actividad.

Comentarios

Comentar artículo