Preocupación por la suba de combustibles: el petróleo supera los 116 dólares y golpea al consumo

La constante suba del precio internacional del petróleo comienza a sentirse con fuerza en los surtidores de todo el país y también en el interior de Corrientes. En los últimos días el barril de crudo superó los 116 dólares, en medio de un escenario de alta volatilidad generado por las tensiones geopolíticas y el conflicto en Medio Oriente, lo que repercute directamente en el precio de los combustibles.

En Curuzú Cuatiá, el referente del sector de estaciones de servicio, Miguel Alberto Leyes, explicó que desde enero hasta fines de marzo los combustibles registraron incrementos importantes en los surtidores.

“En lo que va del año la nafta ya aumentó alrededor de un 15 por ciento, mientras que el gasoil está cerca de un 23 o 24 por ciento de incremento”, detalló en declaraciones a Radiofmtotal

Según indicó, las subas se aplican de forma gradual, con pequeños ajustes que se repiten con frecuencia.

“Son aumentos de entre el 1 y el 2 por ciento, a veces cada dos o tres días. Son porcentajes bajos, pero al acumularse generan un impacto fuerte en el precio final”, explicó.

El estacionero señaló que el principal factor detrás de los incrementos es el precio del crudo en el mercado internacional, que viene mostrando una tendencia alcista.

“La única forma de que el precio del petróleo deje de subir sería que termine el conflicto en Medio Oriente. Pero aun si eso ocurre, los valores no se estabilizarán de inmediato”, advirtió.

Aunque Argentina cuenta con producción petrolera propia y con el desarrollo de Vaca Muerta, parte del combustible continúa dependiendo del mercado internacional, lo que expone al país a las fluctuaciones del precio del crudo.
El aumento del combustible también impacta en otros sectores de la economía, especialmente en el transporte de pasajeros y de cargas, donde el gasoil representa uno de los principales costos operativos.

En ese sentido, Leyes señaló que el encarecimiento del combustible inevitablemente se trasladará a otros precios.

“Cuando sube el combustible, sube todo. El transporte tiene que ajustar tarifas porque es uno de sus principales costos”, sostuvo.

En la ciudad incluso ya se analiza un posible incremento del transporte urbano. Según trascendió en el Concejo Deliberante, la empresa habría solicitado que el boleto alcance los 1.400 pesos para poder sostener el servicio.

El encarecimiento del combustible también está modificando los hábitos de movilidad de la población. Cada vez más personas optan por medios de transporte más económicos.

“Hoy llenar el tanque de un auto puede costar entre 130 y 140 mil pesos. Por eso se ve mucho más uso de bicicletas y motos”, comentó.

En las escuelas, por ejemplo, el cambio es evidente.

“La cantidad de bicicletas que hay ahora es impresionante. Muchos padres prefieren comprar una bicicleta antes que pagar transporte todos los días”, señaló.

Por otra parte, desde el sector de estaciones de servicio advierten que el consumo no muestra signos de crecimiento.

“El mercado está igual o incluso menor que en años anteriores. Nadie está vendiendo más de lo que vendía, entonces hay que competir con servicio y calidad”, explicó.

Finalmente, Leyes se refirió a la posibilidad de que el Gobierno nacional incremente el porcentaje de bioetanol en las naftas como alternativa para reducir costos.

“El agregado de bioetanol no me parece mal si se hace correctamente. Hoy los combustibles tienen otra tecnología y en países como Brasil se utilizan mezclas más altas sin inconvenientes”, afirmó.

Mientras tanto, el sector permanece expectante a la evolución del conflicto internacional y a las decisiones económicas que puedan tomarse a nivel nacional, en un escenario que continúa generando incertidumbre en el mercado energético.
 

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