El transporte de cargas en Corrientes advierte sobre el impacto del aumento del combustible

El sector del transporte automotor de cargas atraviesa un escenario complejo en la provincia de Corrientes debido a los constantes incrementos en el precio de los combustibles, situación que impacta directamente en los costos operativos y en la actividad logística. Así lo señaló el presidente de la Cámara Empresaria de Transporte Automotor de Cargas de Corrientes (CETAC), José Ojeda, quien brindó un panorama de la realidad que atraviesa el sector.

En declaraciones excluisvas a Radiofmtotal Ojeda explicó que la suba constante del combustible “pone contra la pared” a las empresas del transporte, ya que los costos aumentan mientras que la demanda de servicios no logra acompañar ese ritmo. Según indicó, el problema no es nuevo, pero se ha profundizado en los últimos meses.

“El consumo bajó desde hace tres o cuatro meses. Desde noviembre venimos viendo una demanda muy básica de productos, y eso afecta directamente a nuestra actividad, sobre todo a quienes trabajamos en logística y distribución”, señaló.

El dirigente empresarial explicó que actualmente existe una gran oferta de capacidad de transporte —lo que en el sector se denomina “bodega”— y que la baja demanda impide trasladar rápidamente los aumentos de costos a las tarifas. Esto genera un desajuste económico para muchas empresas del rubro.

Además, Ojeda remarcó que la situación no solo afecta al transporte, sino también a distintas economías regionales de la provincia. “Escuchamos a productores de la Federación Económica, a los aserraderos y al sector maderero decir que están en el piso mínimo para mantener su actividad”, sostuvo.

Otro de los factores que complica la realidad del sector es el estado de las rutas, tanto nacionales como provinciales. Según explicó, el deterioro de la infraestructura vial incrementa los costos de mantenimiento de las unidades y reduce la eficiencia del transporte.

“Hay tramos donde los camiones deben circular a baja velocidad durante muchos kilómetros por el estado del camino. Eso implica más tiempo de viaje, más desgaste de los vehículos y más costos”, indicó.

A esta situación se suma, según Ojeda, la presión impositiva que enfrentan las empresas del transporte, entre ellas el impuesto al crédito y débito bancario, Ingresos Brutos en cada provincia y distintas tasas municipales.

“Los impuestos son desesperantes. Todo movimiento bancario paga impuesto y además hay tasas municipales muy altas. Al final ese costo se termina trasladando al cliente y lo termina pagando el contribuyente”, afirmó.

A pesar del contexto adverso, desde la CETAC señalaron que el sector continúa trabajando para sostener los servicios y mantener la actividad. En ese marco, también destacaron que la cámara retomó los programas de capacitación para choferes y trabajadores del transporte.

Actualmente se dictan cursos de inicio a la actividad, renovación de licencias y formación para el manejo de cargas peligrosas, con el objetivo de profesionalizar el sector y mejorar la seguridad en el transporte.

“Como cámara tenemos la responsabilidad de brindar una capacitación de calidad. Nuestros cursos tienen que ser exigentes y garantizar que el conductor tenga los conocimientos necesarios para manejar una unidad de carga”, concluyó Ojeda.
 

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