Crece el endeudamiento entre inquilinos y advierten sobre una “espiral de insolvencia”

El acceso a la vivienda en Argentina se vuelve cada vez más complejo para quienes alquilan. Según advirtió el investigador de la Fundación Tejido Urbano, Matías Araújo, cerca del 60% de los inquilinos está endeudado para poder sostener el pago del alquiler y cubrir gastos básicos.

En una entrevista con radiofmtotal el especialista explicó que el fenómeno surge del análisis de datos de la Encuesta Permanente de Hogares desde 2020. Allí se detectó un fuerte crecimiento del uso de créditos para financiar gastos cotidianos.

“Pasamos de alrededor de un 10% a un 18% de personas que recurren a préstamos bancarios para sostener su consumo corriente. El problema es si estas estrategias son sostenibles en el tiempo, porque el costo de vida aumenta mientras que los ingresos no siguen el mismo ritmo”, señaló Araújo.

Una situación cada vez más difícil

El investigador explicó que el aumento del endeudamiento está generando lo que denominan una “espiral de insolvencia”, donde las deudas comienzan a impactar en distintos sectores de la economía.

Entre los indicadores que alertan sobre esta situación mencionó:

17% de morosidad en expensas de consorcios.
15% de mora en créditos bancarios.
25% de mora en préstamos informales o fuera del sistema financiero.

Según indicó, cuando los hogares dejan de pagar distintas obligaciones, el problema deja de ser individual y comienza a afectar a todo el sistema económico.

“Cuando la deuda impacta en los consorcios, los edificios dejan de funcionar correctamente. Cuando los bancos tienen carteras cada vez más morosas, suben las tasas y se restringe el crédito. Y cuando las familias no pueden pagar impuestos, también se resiente la recaudación del Estado”, explicó.

El peso del alquiler sobre los ingresos

Otro de los datos preocupantes tiene que ver con la relación entre ingresos y alquiler.

De acuerdo con el informe, el 41% de los inquilinos gana menos de 1,3 millones de pesos mensuales, mientras que el alquiler puede representar entre el 53% y el 72% de esos ingresos.

“Después de pagar el alquiler queda muy poco dinero para alimentación, salud, educación o transporte. Ahí es donde empieza el recorte en la calidad de vida”, remarcó.

Cambios sociales y menos proyectos familiares

Araújo también señaló que esta crisis habitacional está generando cambios sociales profundos, especialmente entre los jóvenes.

Según otro informe de la fundación, cuatro de cada diez jóvenes no pueden independizarse de la casa de sus padres. Entre las causas se encuentran los bajos ingresos, el alto costo de los alquileres y la falta de perspectivas económicas.

Esta situación, explicó, también impacta en las decisiones familiares.

“Las personas se casan menos, tienen menos hijos y postergan proyectos de vida. Cuando no hay estabilidad económica ni vivienda asegurada, es muy difícil proyectar el futuro”, sostuvo.

Corrientes en “semáforo rojo”

Consultado sobre la situación en la provincia de Corrientes, el investigador aseguró que el panorama es preocupante.

“Estamos en rojo”, afirmó. Según explicó, en la provincia existen problemas estructurales vinculados a bajos ingresos, precariedad habitacional y falta de infraestructura en muchos sectores.

Además, indicó que siete de cada diez hogares en Argentina presentan algún tipo de problema habitacional, ya sea por falta de vivienda, condiciones precarias o carencias en servicios básicos.

En ese contexto, Araújo advirtió que la discusión de fondo debe centrarse en la generación de empleo y mejores ingresos.

“Si no discutimos cómo mejorar los salarios y el trabajo formal, vamos a seguir enfrentando el problema desde el lugar equivocado. Cuando hay trabajo y buenos ingresos, también hay acceso a la vivienda”, concluyó.


 

 

Comentarios

Comentar artículo