Roña Castro, campeón de la vida: en plena pandemia reparte comida y ropa a los más necesitados

El exboxeador y campeón del mundo en declaraciones  exclusiva con Radiofmtotal y contó detalles de su iniciativa solidaria. “Estaba por abrir mi gimnasio, tenía mas del 200 chicos para entrenar, pero la cuarentena cortó todo. Por eso decidimos comenzar a ayudar la gente que hoy la esta pasando mal”, relató.

El pugilista retirado, hoy radicado en Temperley, sacó a relucir su lado más empático y comenzó a socorrer a las familias más necesitadas del conurbano bonaerense. “Cuando comenzó esto de la cuarentena y no podíamos abrir el gimnasio, nos pusimos a ayudar a la gente que necesita”, sostuvo a Radiofmtotal.

“Vi en redes sociales que unos colaboradores querían organizar una olla popular, entonces nos pusimos a hacerlo, después comencé a buscar mercadería en el Mercado Central, luego ya nos empezaron a donar ropa, y asi fuimos de a poco armando un cronograma en la semana”, comentaba el ex campeón del mundo en peso Medio.

“Los martes regalamos ropa, los miércoles entregamos alimentos no perecederos, los jueves volvemos a repartir ropa, los viernes nos toca hacer la olla popular, y los sabados entregamos mercadería que nos entrega el Mercado Central”, detalló el Roña.

“El Mercado nos suele entregar entre 900 y 1000 kilos de mercadería que repartimos equitativamente, armamos unas 450 bolsas con papa, cebolla, batata, lechuga, acelga, zanahoria y todo lo que nos vayan entregando en el Mercado Central y se lo repartimos a la gente que necesita”, añadió.

“Esto lo hago por la gente que vive el día a dia y no puede salir a laburar por la cuarentena, en el centro está todo muy lindo, pero hay que ver también en los barrios, hay necesidad y miseria a los costados del centro”, reflexionó Locomotora.

“Yo también la pasé mal, pase hambre y miseria”

No todo fue gloria para Jorge “Locomotora” Castro, quien reconoció que tuvo una infancia difícil. “Yo la pase muy mal, pasaba hambre porque no teníamos para comer a la noche, yo sentía como me chillaba el estómago del hambre”, relataba. 

“Eramos 4 hermanos, 2 quedaron en Buenos Aires con mamá y los otros 2 nos fuimos a Catamarca con mi papá, él era alcohólico, nos cagaba a palos, pasábamos hambre y miseria, hasta que mi mamá nos rescató y nos trajo a Buenos Aires otra vez”, contó Castro.

A partir de los 14 comenzó a incursionar en el boxeo, camino que lo llevó a ser Campeón Mundial de Peso Medio. “Las experiencias de mi niñez seguramente han forjado mi carácter y mi actitud de lucha constante”, dijo.

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