Todo comenzó con una publicación que se viralizó en Facebook y WhatsApp: una comparsa local mostraba la entrega de un cordero faenado como premio de una rifa. Pero algunos comentarios sobre el estado de la carne encendieron las alarmas y la Policía Rural comenzó a investigar de dónde había salido realmente ese animal.
La res fue secuestrada y sometida a una pericia veterinaria. El resultado fue contundente: no era apta para el consumo humano, había sido faenada fuera de un lugar habilitado y presentaba contaminación con tierra, pasto y contenido intestinal. A medida que avanzó la investigación, también surgieron dudas sobre la procedencia del cordero y la causa pasó de una posible infracción sanitaria a una investigación por supuesto abigeato.
Finalmente fue aprehendido Rito Ramón “Nito” Gauna, quien, según la investigación, no pudo justificar la procedencia del ovino que habría vendido y entregado para la rifa. Quedó alojado en la Comisaría de Sauce por disposición del fiscal Rural y Ambiental Dr. Oscar Cañete. Lo que empezó como el premio de una rifa terminó destapando una historia bastante más seria.