El transporte público del interior, al borde del colapso: FATAP advierte sobre una crisis sin precedentes

La Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP) lanzó una fuerte advertencia sobre la delicada situación que atraviesa el transporte urbano y suburbano en el interior del país. Según la entidad, la falta de recursos, la caída de pasajeros, el aumento de los costos operativos y la ausencia de una política nacional de apoyo están llevando al sistema a una situación límite.

En declaraciones exclusivas a Radiofmtotal, Gustavo Larrea, secretario de FATAP y vocero de la Cámara Empresaria del Transporte del Interior, sostuvo que numerosas ciudades ya sufren las consecuencias de esta crisis y alertó que muchas otras podrían quedarse sin servicio en los próximos meses.

"Cada vez son más las señales de que el sistema va camino al colapso. Hay ciudades que ya se quedaron sin transporte público y otras donde los servicios fueron reducidos al mínimo", afirmó.

Ciudades sin colectivos y servicios reducidos

Larrea enumeró varios casos que reflejan el deterioro del sistema. Mencionó que ciudades como Chajarí, Goya y Concepción del Uruguay dejaron de contar con transporte urbano de pasajeros, mientras que en Gualeguaychú la flota se redujo drásticamente.

También señaló que en Presidencia Roque Sáenz Peña, segunda ciudad del Chaco, el servicio dejó de funcionar, mientras que en Formosa capital se pasó de unas 60 unidades a apenas 30, mediante un esquema municipalizado y con condiciones laborales más precarias.

Situaciones similares se registran en Catamarca, Jujuy, La Rioja y otras provincias, donde empresas cerraron, se redujeron recorridos o se implementaron fuertes restricciones horarias.

Miles de empleos y unidades perdidas

Según datos citados por FATAP, entre 2023 y 2026 el sistema de transporte del interior perdió cerca de 3.000 unidades y aproximadamente 10.000 puestos de trabajo.

"La ecuación económica es insostenible. Los costos aumentan permanentemente, mientras que los ingresos dependen casi exclusivamente de la tarifa que paga el pasajero", explicó Larrea.

Actualmente, el boleto urbano en muchas ciudades del interior supera los 2.000 pesos, mientras que en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) ronda los 800 pesos gracias a un esquema de subsidios significativamente mayor.

Reclamos por los atrasos en los pagos nacionales

El dirigente cuestionó además los atrasos en los pagos de los beneficios sociales del Sistema SUBE, que cubren parte del boleto de jubilados, pensionados, estudiantes, personas con discapacidad y beneficiarios de programas sociales.

"Hoy se siguen adeudando pagos correspondientes a abril. Es muy difícil sostener una empresa cuando una parte importante de sus ingresos llega con varios meses de retraso", indicó.

Larrea recordó que el Gobierno nacional eliminó en 2023 el Fondo Compensador del Transporte para el interior y que actualmente sólo mantiene el financiamiento de los atributos sociales de la SUBE.

Más motos y mayor siniestralidad

Uno de los aspectos que más preocupa a FATAP es el impacto social de la desaparición del transporte público.
Según Larrea, la falta de colectivos obliga a muchas personas a recurrir a motocicletas como única alternativa de movilidad, incrementando los riesgos viales.

"Nos vamos a convertir en ciudades con una marea de motos imposible de controlar. Eso genera más accidentes, más costos para la salud pública y más problemas sociales", advirtió.

Como ejemplo, mencionó que el Hospital Perrando de Resistencia atiende alrededor de 60 siniestros de motociclistas por día, con costos millonarios para el sistema sanitario provincial.

Pedido de una mesa de trabajo

Ante este panorama, FATAP convocó a los gobiernos provinciales, municipios, legisladores nacionales y al Estado nacional a conformar una mesa de trabajo permanente que permita discutir soluciones estructurales para el transporte público del interior.

"La movilidad es un derecho y una necesidad para estudiantes, trabajadores, jubilados y personas con discapacidad. Si no se toman medidas urgentes, muchas ciudades del interior se quedarán sin transporte público", concluyó Larrea.

La preocupación también alcanza a localidades correntinas, donde ya se observan dificultades para sostener los servicios. En ciudades como Mercedes, la situación encendió señales de alarma, mientras que en Curuzú Cuatiá crece la inquietud sobre el futuro del transporte de pasajeros en la región.

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