Un video protagonizado por niños de Curuzú Cuatiá se volvió viral y destacó la importancia del juego en la primera infancia

 

Una emotiva representación del cuento clásico Pinocho, realizada por niños de entre 1 y 3 años del Jardín Maternal Divino Niño, despertó la atención de miles de personas en redes sociales y abrió un valioso debate sobre el rol del juego, la lectura y la interacción familiar en el desarrollo infantil.

La propuesta formó parte de un proyecto educativo desarrollado durante todo el mes de mayo y tuvo como objetivo trabajar la creatividad, la expresión y el juego simbólico a través de los cuentos clásicos. La actividad culminó con una dramatización protagonizada por los pequeños alumnos, quienes sorprendieron por su capacidad para interpretar personajes y seguir consignas.

En una entrevista exclusivas a Radiofmtotal Elena Blanchard, responsable de la institución junto a Micaela Aranguren y Juani Fernández, explicó que cada mes el jardín selecciona un cuento como eje de trabajo para desarrollar diferentes actividades pedagógicas.

“Elegimos cuentos clásicos porque sentimos que se están perdiendo. Ya no se les lee tanto a los chicos y creemos que es importante recuperar esas historias”, expresó.

La docente señaló que el juego simbólico constituye una herramienta fundamental para el aprendizaje durante los primeros años de vida. A través de estas experiencias, los niños desarrollan su imaginación, fortalecen la autonomía y adquieren habilidades sociales esenciales.

El éxito del video trascendió el ámbito de las familias que integran la comunidad educativa y llegó a un público mucho más amplio. Los comentarios destacaron principalmente la naturalidad con la que los niños participaron de la puesta en escena y la importancia de generar espacios de aprendizaje alejados de las pantallas.

Precisamente, Blanchard advirtió sobre los cambios que la tecnología ha generado en las dinámicas familiares y en el desarrollo del lenguaje infantil.

“Los chicos aprenden a hablar a través de las conversaciones. Si no hay diálogo, se pierde una oportunidad muy importante para enriquecer su vocabulario. Muchas veces los momentos de encuentro familiar están ocupados por celulares o televisores, y eso limita la interacción”, sostuvo.

Además, remarcó la necesidad de recuperar el juego tradicional y los espacios compartidos entre padres e hijos. “Con una alfombra en el piso y unos minutos de juego se pueden generar experiencias muy valiosas para el desarrollo de los niños”, afirmó.

Desde el jardín ya preparan nuevas propuestas para los próximos meses. Durante junio trabajarán sobre el cuento Los Tres Chanchitos, con actividades vinculadas a la construcción y las manualidades. En julio, en tanto, abordarán contenidos relacionados con el ecosistema del Iberá y el cuidado del medio ambiente, acercando a los niños al conocimiento de la fauna y flora correntina.

La institución destacó que todas las actividades respetan los tiempos y deseos de cada niño. La participación es voluntaria y busca fortalecer la confianza y la expresión individual en un ambiente de aprendizaje basado en el juego.

La experiencia volvió a poner en valor el trabajo que realizan los jardines maternales en la formación temprana y demostró que, incluso en tiempos dominados por la tecnología, la imaginación, los cuentos y el juego siguen siendo herramientas insustituibles para el crecimiento de los más pequeños.

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