En una jornada cargada de emoción y expectativa, ingresó formalmente a la Legislatura provincial la denominada “Ley Nadia”, una iniciativa que busca convertirse en una herramienta integral para la prevención del suicidio y la atención de la salud mental en Corrientes.
En declaraciones a Radiofmtotal la impulsora del proyecto, Jaquelina Gutiérrez, destacó que la propuesta ya dejó de ser un simple proyecto para convertirse en una ley en tratamiento legislativo. Tras su ingreso a la Cámara de Diputados, fue girada directamente a la Comisión de Salud, donde comenzará su análisis antes de llegar al recinto para su eventual votación.
Además, la iniciativa será unificada con otro expediente similar que ya se encontraba en tratamiento legislativo, con el objetivo de elaborar una propuesta superadora y acelerar los tiempos parlamentarios.
Una ley inspirada en una historia personal
La normativa lleva el nombre de Nadia, la mejor amiga de Gutiérrez, quien falleció por suicidio tras atravesar años de sufrimiento y violencia de género. Según relató, Nadia no encontró respuestas adecuadas ni en el sistema público ni en instituciones privadas de salud mental de la provincia.
“Nadia pasó por muchísimas instancias de sufrimiento y no encontró el acompañamiento necesario. A partir de esa experiencia comenzamos a reunirnos con otras familias que atravesaron situaciones similares y así nació esta iniciativa”, explicó.
Durante la presentación de la ley estuvieron presentes familiares de víctimas, sobrevivientes de intentos de suicidio y personas que actualmente se encuentran en tratamiento, quienes acompañaron el pedido de una mayor intervención estatal en la problemática.
Los principales ejes de la iniciativa
Entre los puntos centrales de la Ley Nadia se encuentra la creación de un Órgano de Revisión Local, destinado a supervisar el funcionamiento de instituciones públicas y privadas de salud mental, garantizando el cumplimiento de protocolos y el respeto de los derechos humanos de los pacientes.
La propuesta también contempla:
Protocolos escolares para la detección temprana de conductas de riesgo e ideaciones suicidas.
Capacitación para la identificación de señales de alerta en niños y adolescentes.
Creación de una base de datos provincial sobre suicidios e intentos de suicidio.
Asistencia psicológica y psiquiátrica para familiares y entornos cercanos.
Protocolos de comunicación para medios de prensa, orientados a informar sobre estos hechos de manera responsable y evitar el denominado “efecto contagio”.
Gutiérrez remarcó que actualmente Corrientes carece de estadísticas oficiales completas sobre la problemática, lo que dificulta la elaboración de políticas públicas eficaces.
Críticas al sistema de salud mental
Durante la entrevista, la impulsora de la ley cuestionó la falta de reglamentación efectiva de la Ley Nacional de Salud Mental en Corrientes y señaló deficiencias en la atención de pacientes con riesgo suicida.
Según indicó, muchas familias manifiestan dificultades para acceder a tratamientos adecuados y sostienen que existen importantes falencias en los mecanismos de seguimiento y contención.
“Si no tenemos datos reales y no contamos con controles adecuados, es muy difícil mejorar la situación”, afirmó.
Apoyo legislativo
La autora de la iniciativa destacó el acompañamiento de distintos legisladores provinciales, entre ellos el diputado provincial Ricardo Leconte, además de otras legisladoras que manifestaron respaldo a la propuesta.
“Es una cuestión humanitaria, no política”, sostuvo Gutiérrez, quien valoró el consenso generado en torno a la necesidad de fortalecer las políticas de prevención y atención de la salud mental.
Mientras continúa su recorrido legislativo, la Ley Nadia se presenta como una propuesta que busca generar herramientas concretas para abordar una problemática que preocupa cada vez más a las familias correntinas.