La situación económica continúa impactando de lleno en los hogares correntinos. Así lo advirtió Silvana Lagraña, coordinadora del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (Isepci) que realiza el relevamiento mensual sobre el costo de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT) en la provincia, al analizar el creciente endeudamiento de las familias y el deterioro de la calidad de los alimentos que consumen.
En declaraciones exclusivas a Radiofmtotal explicó que cada vez son más las familias que recurren a tarjetas de crédito, préstamos personales y plataformas financieras para comprar alimentos, una realidad que refleja la desesperación económica.
"Se están utilizando créditos para comprar alimentos que se consumen en pocos días y luego se pagan durante dos o tres meses con altas tasas de interés", señaló.
La especialista sostuvo que las políticas económicas están enfocadas en los indicadores macroeconómicos, pero no logran mejorar la economía cotidiana de las familias.
Reclaman mejores ingresos
En ese sentido, remarcó que el Gobierno nacional debe implementar medidas que fortalezcan el empleo y aumenten los ingresos de trabajadores y jubilados para garantizar el acceso a una alimentación adecuada.
"Estamos hablando de necesidades esenciales. Garantizar la alimentación debería ser una prioridad política", afirmó.
También explicó que muchos comercios de barrio reducen al mínimo sus márgenes de ganancia para sostener las ventas y evitar el cierre, aunque esa estrategia no alcanza para revertir la caída del consumo.
Los alimentos siguen aumentando
Según el relevamiento presentado, la variación interanual muestra incrementos importantes:
Canasta Básica Total: 19%.
Canasta Básica Alimentaria: 20,64%.
Por rubros, los mayores aumentos corresponden a:
Carnicería: 33%.
Verdulería: 21%.
Almacén: más del 10%.
Además, indicó que el incremento acumulado de ambas canastas supera el 9%, porcentaje que continúa ubicándose por encima de la evolución de los ingresos familiares.
La alimentación pierde calidad
Uno de los aspectos que más preocupa al equipo técnico es el cambio en los hábitos alimentarios.
Silvana explicó que las familias priorizan los productos más económicos para poder llegar a fin de mes, reemplazando alimentos nutritivos por otros de menor calidad.
"Se consumen más harinas y grasas, mientras disminuye el consumo de frutas, verduras, carnes y lácteos, que hoy son mucho más caros", advirtió.
Agregó que esta situación ya se refleja en los estudios nutricionales que realizan sobre niños, niñas y adolescentes, donde se observa un deterioro progresivo de la calidad de la alimentación.
Diferencias entre localidades
Respecto de la realidad del interior provincial, señaló que si bien el estudio permite conocer el costo de vida promedio en Corrientes, cada localidad presenta características propias que pueden agravar la situación económica.
Indicó que ciudades más pequeñas, con menor actividad comercial y menos oportunidades laborales, podrían enfrentar un escenario aún más complejo, por lo que consideró necesario profundizar los estudios para conocer en detalle la realidad de cada región.
La especialista concluyó que el principal desafío sigue siendo garantizar que todas las familias puedan acceder no solo a alimentos suficientes, sino también a una alimentación saludable, condición indispensable para preservar la calidad de vida y prevenir problemas de salud a largo plazo.