La reciente reglamentación de la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional continúa generando debate entre especialistas, sindicatos y trabajadores. Tras la publicación de los decretos 407, 408 y 409 en el Boletín Oficial, el abogado laboralista y previsionalista Lucio Terrasa analizó el alcance de las medidas y advirtió sobre posibles consecuencias para el mundo del trabajo.
Durante una entrevista con Radiofmtotal, Terrasa sostuvo que los cambios introducidos por el Ejecutivo no representan una modernización laboral sino que constituyen "un importante recorte de derechos para los trabajadores" y cuestionó especialmente la creación de los denominados Fondos de Asistencia Laboral (FAL).
Uno de los aspectos abordados fue la limitación de las llamadas cuotas de solidaridad que perciben los sindicatos. Según explicó el especialista, el decreto fija un tope del 2%, lo que podría generar conflictos en aquellos convenios colectivos ya vigentes que contemplan porcentajes superiores.
"El empleador queda en una situación compleja porque debe decidir entre cumplir con la nueva normativa o respetar acuerdos firmados con anterioridad que establecen aportes mayores", señaló.
Además, destacó modificaciones vinculadas a la registración laboral. Entre ellas, la eliminación de la obligación de llevar el tradicional libro de personal, que será reemplazado por la registración correspondiente ante ARCA. También mencionó cambios en los recibos de sueldo, que deberán reflejar con mayor detalle las cargas laborales abonadas por cada empleador.
Sin embargo, el punto que más preocupación genera para Terrasa es la reglamentación de los Fondos de Asistencia Laboral. Según su interpretación, estos fondos concentrarán importantes recursos provenientes de aportes laborales y serán administrados por sociedades autorizadas por la Comisión Nacional de Valores.
"Estamos hablando de un volumen enorme de dinero que podrá invertirse exclusivamente en activos argentinos. Es una reforma que beneficia a determinados sectores financieros y facilita los despidos sin las consecuencias económicas que hoy existen para las empresas", afirmó.
Respecto del blanqueo laboral contemplado en otra de las normas reglamentarias, Terrasa consideró que los requisitos establecidos dificultarán la regularización de trabajadores no registrados y puso en duda la efectividad de la medida para combatir la informalidad.
En ese sentido, sostuvo que los indicadores actuales muestran un crecimiento de formas de contratación más precarias y una expansión del monotributo como alternativa al empleo formal.
El abogado también manifestó preocupación por el contexto económico y laboral del país. Según expresó, ninguna reforma legislativa por sí sola puede generar empleo si no existe crecimiento económico.
"La economía es la que crea trabajo. Ninguna reforma laboral va a resolver por sí misma los problemas de empleo", afirmó.
Finalmente, Terrasa lamentó lo que considera una escasa reacción social frente a los cambios impulsados por el Gobierno y advirtió sobre las dificultades que enfrentan especialmente los jóvenes trabajadores para acceder a empleos estables, créditos para vivienda y una adecuada cobertura previsional y de salud.
La reglamentación de la reforma laboral continuará siendo objeto de discusión en los próximos meses, mientras sindicatos, especialistas y distintos sectores analizan el impacto que tendrá sobre las relaciones laborales en la Argentina.