En medio del paro de médicos de cabecera que prestan servicios para el PAMI, el conflicto sanitario se profundiza por atrasos en los pagos a distintos prestadores del sistema. Transportistas de pacientes, farmacias, clínicas y profesionales de la salud advierten que la falta de recursos ya está impactando directamente en la calidad de atención de los afiliados.
En declaraciones exclusivas a Radiofmtotal abogada previsional Florencia Markarian explicó que el organismo arrastra una deuda estimada en 500.000 millones de pesos con prestadores de servicios. Según señaló, los atrasos no sólo afectan a los médicos, sino también a farmacias, clínicas y empresas que realizan traslados de pacientes, algunos de los cuales aseguran no recibir pagos desde noviembre.
Paro médico y caída de ingresos
El conflicto también se vincula con cambios en la modalidad de pago a los médicos de cabecera. Tradicionalmente cobraban por cápita, es decir, un monto fijo por cada afiliado asignado, al que se sumaban adicionales por prácticas o derivaciones.
En los últimos meses se modificó ese esquema. Aunque el pago por afiliado aumentó de 900 a 2.100 pesos, se eliminaron varios ítems extras. Esto redujo significativamente los ingresos de los profesionales: médicos que antes percibían cerca de 1.600.000 pesos mensuales podrían pasar a cobrar alrededor de 800.000.
Ante esta situación, alrededor de 8.000 médicos de cabecera iniciaron una medida de fuerza de 72 horas, manteniendo únicamente la atención de urgencias.
Impacto en la atención a pacientes
La crisis repercute directamente en los afiliados. Según explicó Markarian, algunos prestadores comenzaron a limitar atenciones de pacientes con enfermedades crónicas, como diabetes, debido al alto costo de los tratamientos.
Esto genera preocupación porque se trata de patologías que requieren controles permanentes. También se registran demoras o interrupciones en tratamientos oncológicos, entrega de medicamentos y provisión de insumos como pañales para adultos mayores.
En paralelo, el sistema sanitario enfrenta una mayor demanda. En algunos centros de salud, la cantidad de camas ocupadas por afiliados al PAMI se duplicó, pasando de unas 20 a cerca de 45.
Reclamos y posibles acciones legales
Frente a la falta de respuestas, especialistas recomiendan que los afiliados que vean afectada su atención presenten reclamos formales ante el organismo o ante la Superintendencia de Servicios de Salud.
Si no obtienen solución, pueden recurrir a recursos de amparo, una vía judicial rápida que busca garantizar el acceso inmediato a tratamientos médicos cuando está en riesgo la salud o la vida del paciente.
Un conflicto aún sin resolución
El Gobierno nacional intenta destrabar fondos para cubrir parte de la deuda, pero hasta el momento no hubo una resolución concreta. Mientras tanto, el sistema sigue bajo tensión y más de 5 millones de jubilados y pensionados afiliados al PAMI permanecen atentos a cómo evoluciona el conflicto.